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jueves, 18 de julio de 2019

Céret (Francia). Capital del toro/toro.

 
Salida de algunos ejemplares lidiados estos 5 ultimos años de las ganaderias de:
 José Escobar, Palha, Celestino Cuadri, Conde de la Maza, Escolar Gil y Felipe Bartolomé.

La casta como principio de unidad de la Tauromaquia

¿Qué es la emoción del Arte de la Tauromaquia?. La frialdad de la inteligencia humana no puede convertirlo en concepto. Sin embargo pudemos acercarnos a ella por momentos e intentar captar su esencia desde los tendidos o por televisión, gracias a donde mejor se manifiesta, en la casta y bravura mostrada por los toros .

La casta en el toro, la bravura, es la que hace este Arte bello. 
Resultado de imagen de La casta en el toro, la bravuraSe requieren muchos elementos, es verdad, pero cuando hay un toro que impone por su comportamiento nos olvidamos de la monotonía, de la embestida sin emoción y, digámoslo sin remilgos, fácil y que solo hay que acompañar con las telas.
Pero a lo que me quiero referir es a que cuando hay casta, se palpa el peligro y aparece el "drama", entonces, aparte de gustos, se valora todo lo que se realice por el torero en el ruedo, y esto es lo que a la postre une a toda la afición.
 La Tauromaquia es una pluralidad de gustos e interpretaciones pero es necesaria que la gobierne un principio de unidad, que sin duda es la casta.

El principio unificador es la bravura y casta del toro, la difícil, la que llega a los tendidos, eso es lo que nos dará valor al ideal concebido que tenemos por Torero. Sin ese principio unificador cada día nos damos cuenta de que no hay belleza identitaria, sino un caos de interpretaciones informe que llega a duros enfrentamientos entre aficionados y profesionales. 
Imagen relacionadaLa casta, como capacidad combativa del toro, es la que imprime sello a la obra de arte taurómaca. Si permanece fuera de este principio de unidad dejando paso a la "nobleza" y/o "calidad", se produce la fealdad.
 El toreo será un episodio inconexo, incoherente sin peligro transmitido sin emoción al tendido, y que, al final, hace que se vuelva a la desunión de la afición. Los toros nos ponen a todos de acuerdo en que cuando hay casta, todo lleva al orden de lo que se entiende por Arte de la Tauromaquia: Un  hombre intentando dominar a un animal fiero y combativo, y una vez conseguido crear arte.

miércoles, 17 de julio de 2019

Los porqués de mi afición

El otro día me enteré de que a mi vecina Elena le gustan los toros. 
Que te gusten los toros en Cataluña te manda a un lugar de la mesa en el que hay que estar muy convencido para querer sentarse. Se lo tenía calladito, pero cuando se lo preguntamos se sinceró con timidez: ‘Me gustan, pero no estoy segura de porqué’.
  El color, las luces, la música o incluso la estética de un embroque son sus razones aparentes. Aparentes, por no tenerlas claras. Razones porque cree que son esas y no otras.
Y andaba pensando en los motivos de la gente como mi vecina, cuando, camino de Ceret, intenté obligarme a mí mismo, sin éxito por cierto, a analizar los porqués de mi afición a los toros. Pero mis respuestas me parecían entre no ciertas y poco convincentes, incluso para mí y a esa tendencia que tengo de darme casi siempre la razón.
Cinco horas más tarde, volviendo a Barcelona, creí entender lo que por la mañana no acertaba a saber. Me gustan los toros, porque me gusta vivir.

sábado, 13 de julio de 2019

UNA MÁS QUE CUATRO

Resultado de imagen de toros en pamplona 2019

Por Santi Ortiz.
     Ayer me levanté de la tele ciertamente asqueado; más aún, con una agorera sensación de haberme quedado fuera del tiesto, de no tener cabida en un presente al que taurómaca y no taurómacamente cada vez entiendo menos.

     Ya sabemos todos lo que es Pamplona: un toro muy serio, unos emolumentos altos para que acudan las figuras y de barreras arriba un guirigay ensordecedor y, a veces, inaguantable que hace de dicha plaza una singularidad de trago duro.

     En eso no hay sorpresas. Hasta las charangas y peñas repiten año tras año su letanía de cánticos en un orden tan inamovible como el pueril y circense numerito de los alguacilillos en el despejo. Pero ayer se me antojó Pamplona un reflejo de la degeneración que vengo observando en el público taurino. Cada vez me siento más ajeno al sentir y discurrir del no siempre justamente llamado “respetable” ni tampoco comulgo con los nuevos decálogos que manejan los neoaficionados.

     Dice un refrán que “más vale caer en gracia que ser gracioso”.
Resultado de imagen de ferrera en pamplona Eso les viene ocurriendo a dos toreros a los que se les está rodeando de un halo de bondadosa exageración elevándolos a unas cotas que no se corresponde con su labor en los ruedos; uno es Pablo Aguado, del que ya hablé en otra ocasión, y otro Antonio Ferrera, que ha metido al público en la gatera con un toreo impostado con lentejuelas místicas del que se canta lo bueno, lo malo y lo regular, como si fuera el súmmun del arte de torear. No seré yo quien niegue la originalidad que a veces puebla sus faenas,  pero exhibirlo como si fuera el paladín de las esencias me parece una barbaridad.

     Ayer, por ejemplo, ocupados tal vez en las viandas del “toro de la merienda” no apreciaron cómo Ferrera dejó matar en el caballo a uno de los toros de más clase que han salido en la feria. Tullido y todo como lo dejaron, mostró su calidad siguiendo los engaños con una nobleza infinita. Lo que no tenía –no podía tenerla– era repetición, cosa que aprovechó Ferrera para tomarse su tiempo entre pase y pase como si estuviese consultando el oráculo de su más recóndita inspiración. 
Así y todo, ya que la estocada fue certera, el personal no tuvo reparos en solicitar mayoritariamente la oreja que la neófita presidenta concedió previa consulta a su asesor. Yo no vi argumento para el trofeo por ningún lado; antes al contrario, me pareció digno de repulsa el trato dado al animal en el jaco. Pero así están las cosas y peor se iban a poner, o mejor dicho, ya se habían puesto después de que obsequiaran a Cayetano con dos incomprensibles orejas en su primero ante un astado –uno de los mejores de la buena corrida de Cuvillo– que a mi juicio estuvo por encima de su precario concepto del toreo.

   
Parecía una tarde encaminada a las orejas fáciles. Pero salió el quinto, y en la dominadora y valiente muleta de Perera –que lo había dejado crudo en el caballo– el toro sacó su clase y su casta y el torero su temple y su valor. Para mí la faena más maciza y redonda de la feria hasta ahora y que valía con creces el premio de las dos orejas. Sin embargo, mire usted por donde, Perera pinchó arriba antes de lograr la estocada que mandó el toro a las mulas y eso fue suficiente para que el público que demandó unánimemente la concesión del primer trofeo guardara unánimemente sus pañuelos sin solicitar el segundo afrentando al torero con el agravio comparativo de la orejita de trapo que le habían concedido a Ferrera en el toro anterior, por no hablar de las ya mencionadas de Cayetano.

     Con una faena como esa, incluido el pinchazo, en la época de Ordóñez, Puerta, Camino, etc., el público pamplonica habría solicitado las dos y hasta el rabo. Pero esto ha cambiado tanto que una faena inexistente rematada con estocada se premia de la misma forma que un faenón por el simple hecho de mediar un pinchazo.

Resultado de imagen de toros en pamplona 2019
     En el último, ya con todo a favor de obra, Cayetano cortaría otras dos orejas más proclamándose virtual triunfador de estos sanfermines. Sin embargo, en mi aritmética particular la oreja de Perera valió más que las cuatro de Cayetano juntas y con la de Ferrera de propina.
     Para que vean hasta qué punto estoy desfasado y ajeno a lo que, cada vez con más frecuencia, veo acontecer en las plazas

viernes, 12 de julio de 2019

Pamplona es una tómbola


Desmadre con Cayetano

Un brindis a la plaza (a los tendidos de sol le conmueven los brindis de los toreros), un muletazo de rodillas (si son varios, mejor), una labor aseada (no son necesarias la hondura ni la ligazón) y una estocada (no importa mucho la colocación) de efectos rápidos son el seguro para pasear dos orejas en esta plaza, convertida en un sonrojo permanente por su nula exigencia y por la actitud vergonzosa con la que la presidencia dirige el espectáculo.
La llamada Feria del Toro de Pamplona —en el sol y en la sombra— es un espectáculo festivo, gastronómico, colorista y bullanguero, en el que la tauromaquia pinta poco más allá de la presentación del toro.

miércoles, 10 de julio de 2019

FERIA DE ALMERIA

Sábado 17 de agosto:
 Toros de Torrestrella para 
Román Collado “Román”, David de Miranda y Luis David Adame.
Domingo 18 de agosto:
 Toros de Zalduendo para
 Antonio Ferrera, Diego Urdiales y Pablo Aguado.
Lunes 19 de agosto: 
Toros de Joaquín Núñez del Cuvillo
 para Enrique Ponce, Andrés Roca Rey y Antonio Catalán “Toñete”.

Martes 20 de agosto:
 Toros para rejones de El Capea, San Pelayo y Carmen Lorenzo Carrasco
 para los rejoneadores
 Pablo Hermoso de Mendoza, Lea Vicens y Guillermo Hermoso de Mendoza.

FESTIVAL DE IMÁGENES

martes, 9 de julio de 2019

La absoluta falta de transparencia del negocio taurino

La dura polémica que ahora enfrenta a los empresarios Simón Casas y Juan Bautista, en el fondo conduce a un tema recurrente: la total falta de transparencia en la que se mueven os gestores taurinos.
 No se conoce el caso de una empresa de este sector que hay dado publicidad a sus cuentas oficiales; tan sólo algún comentario marginal con éste o con aquel dato. Sin embargo, mientras que el negocio taurino esté inmerso en esta opacidad, su credibilidad se mantendrá bajo mínimos.
Algo se mueve. No se sabe por el momento si será para bien. 
Pero que dos empresarios se enzarcen en una agria discusión, es algo novedoso, en un mundo en el que no se cumple habitualmente aquella máxima humorística del “alguien ha matado a alguien”; aquí nadie quiere tocar a nadie, y menos en el mundo empresarial, especialmente entre los instalados en la parte de arriba.
 El último precedente, aunque lejano en la cuestión central, fue la salida en tromba de la patronal ANOET contra el concurso de la plaza de Zaragoza, un pleito que luego quedó en nada.......