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domingo, 23 de agosto de 2026

Una tauromaquia desnaturalizada

 

Málaga, plaza de toros de primera y tercera de España



Una corrida de admirable trapío, brava, encastada y exigente de Victorino Martín salva una feria tan divertida y generosa como intrascendente.


Por ANTONIO LORCA.

Benditos victorinos! ¡Bendito aquel a quien se le ocurrió que volvieran a la feria de Málaga tras doce años de ausencia! Gracias a esos toros cárdenos, de deslumbrante estampa, mirada desafiante, fiereza en las entrañas, casta desbordante y un interminable afán de lucha se ha salvado la Feria de Málaga, que estaba en un tris de morir de un éxito tan divertido como intrascendente.


La Diputación Provincial, propietaria de la plaza, y Alberto García, el nuevo empresario, están seriamente empeñados en que el coso de Málaga, de primera categoría según el Reglamento Taurino andaluz, junto a los de Sevilla y Córdoba, sea el tercero de España, -tras Las Ventas y La Maestranza-, por el prestigio, la seriedad (el toro y la exigencia de la autoridad y de los tendidos) y la repercusión de los festejos que allí se celebran.

Pero no parece que ese objetivo sea fácil de conseguir porque existen determinadas fuerzas y circunstancias que trabajan a destajo para que Málaga sea el reflejo de una plaza turística y no ese centro de referencia de cultura taurina a la que se aspira.

Lo sucedido en la recién finalizada feria así lo confirma; al menos, hasta que este viernes pasado llegaron los victorinos, pusieron patas arriba el ciclo y dijeron a viva voz que todo lo que había sucedido hasta entonces era un simulacro de la fiesta de los toros, que ha estado basado en tres pilares fundamentales: un toro sin trapío, un palco presidencial volátil y un público generoso y jaranero.

Hasta entonces, hasta ese viernes, se habían cortado 17 orejas, y habría que buscar con lupa cuántas alcanzaron la consideración de meritorias; de ellas, dos de una tacada pasearon el rejoneador Diego Ventura y los matadores de a pie David de Miranda, Marco Pérez, Emilio de Justo y Fortes. Y no hay que ser muy exigentes para afirmar que solo las que recibió Ventura respondieron con justicia a lo realizado en el ruedo. Las demás, regalos de unos tendidos rendidos a la diversión y encabezados por un palco presidencial sin criterio. Se puede ser torerista, pero no hasta ese extremo.

Es prácticamente imposible alcanzar el loable objetivo del prestigio (plaza de primera y tercera de España) si no existe una afición exigente con la pureza y la integridad, sabia y generosa a un tiempo, que defienda los valores fundamentales de la tauromaquia clásica. Y en Málaga, como en el resto de las plazas de este país, es tan minoritaria que su presencia pasa inadvertida.

En segundo lugar, el toro. Ricardo, uno de los hijos del ganadero Victoriano del Río, dijo el miércoles en una tertulia malagueña que “los toreros son los que mandan y exigen”. Así se explica que a Málaga hayan acudido algunas de las ganaderías más bonancibles del mercado: Lagunajanda, Juan Pedro Domecq, El Parralejo, Victoriano del Río, Núñez del Cuvillo, Garcigrande y Torrealta, y ninguna de ellas haya destacado ni por presentación ni juego.

Aunque no esté de moda, el toro es el gran protagonista que da sentido a esta fiesta, que se llama, precisamente, “de los toros”, y que hoy, por imposición de los taurinos, se ha convertido en la “de los toreros”.

El toro lidiado en esta feria de Málaga, justo de presencia, de carácter bonancible y escasa fortaleza, a semejanza del de La Maestranza, es incapaz de crear la emoción inherente a este espectáculo, y sin la cual carece de todo sentido. Los pañuelos que han flameado en estos tendidos no respondían a la pasión de la intensidad de la lidia, sino a un exagerado interés por justificar el precio de las entradas con una desmedida diversión cuantificada por el número de orejas concedidas.

Y el palco. Se suponen el conocimiento y la buena voluntad de los presidentes, pero no son ambas condiciones suficientes para dirigir un festejo taurino. Las dos personas que han asumido esta responsabilidad en Málaga han dado muestras de una preocupante debilidad, incapaces de aguantar la presión de los tendidos para mantener el prestigio anhelado.

Así, llegó el viernes 21, los toros de Victorino provocaron la revolución y el tercero, de nombre Borracho, número 53 y 587 kilos, recibió los honores de la vuelta al ruedo. Si muchas corridas salieran como esta, más de la mitad del escalafón estaría en su casa. Que se lo pregunten, si no, a Escribano, Emilio de Justo y Fortes, que sudaron la camiseta de verdad para salir airosos de un durísimo compromiso para el que, sin duda, no están acostumbrados los toreros de hoy.

Manuel Escribano es un héroe contrastado sin el justo y merecido reconocimiento en una tauromaquia que valora la estética por encima de todo. Protagonizó una verdadera gesta (fue herido en una pierna por el primer toro y pidió a sus compañeros y a la autoridad matar al cuarto en segundo lugar antes de entrar en la enfermería), y pasó por la Feria de Málaga como un auténtica figura del toreo.

Emilio de Justo salió por segunda vez a hombros por la Puerta Grande tras una actuación memorable en la que los victorinos pusieron a prueba su capacidad como torero; y segunda salida en triunfo, también, para el malagueño Fortes, torero muy querido en su plaza, que estuvo a la altura de un victorino de vuelta al ruedo.

Fue una tarde preñada de emociones, una corrida de las que prestigian una feria.

Claro que Málaga no es una isla solitaria. La tauromaquia actual está desnaturalizada por ese público moderno, entusiasta y con nula formación taurina, mayoritario en todas las plazas, que ha conseguido bajar el listón de la exigencia en Sevilla y Madrid, que son los referentes de la fiesta.

Y el ciclo se cerró ayer con la corrida conmemorativa del 150 aniversario de la plaza, construida en 1876. Toros de tres ganaderías, Torrealta, Garcigrande y Núñez del Cuvillo (una limpieza de corrales en toda regla), una vuelta a la nobleza sin celo, a la insufrible mansedumbre y a la bondad no exenta, claro está, de riesgo. Morante sufrió un tremendo volteretón a la salida de un natural. El cuarto, de Garcigrande, lo enganchó por la parte baja de la taleguilla, a la altura de la tibia de la pierna derecha, lo levantó y lo estampó contra la arena; allí lo zarandeó por la espalda, primero, y quiso empitonarlo con saña, después, en el pecho y en la cara hasta que pudo ser auxiliado por sus compañeros. No resultó herido, pero sí magullado y dolorido, de modo que renunció a dar la vuelta al ruedo con la oreja que le concedieron. De sus muñecas surgieron los destellos más sublimes con el capote y la muleta; Roca Rey y David de Miranda salieron a hombros tras cortar tres y dos orejas, respectivamente, ganadas valerosamente ante animales descastados.

En resumen, sin toros que transmitan miedo y respeto al tendido, sin una afición sabia y generosa y sin un palco con autoridad contrastada es imposible hacer realidad el loable objetivo de la Diputación Provincial y Tauroemoción, la nueva empresa. La fiesta de los toros, hoy y siempre, carece de sentido sin rigor.

miércoles, 12 de agosto de 2026

ESAS ENFERMERIAS...

 

 El otro enemigo del torero

No hay enemigo pequeño. En la práctica del toreo nunca debe infravalorarse el peligro del astado al que se lidia. A Pepete lo mató “Jocinero”, un Miura en la plaza de Madrid, y a Antonio Bienvenida, “Conocida”, una becerra de Pérez Tabernero en el campo.

En el toreo, el tamaño no importa, o importa menos que el impacto que la presencia del animal puede provocar. Desde luego, impone más y entraña una mayor amenaza un toro serio, poderoso y correoso que otro sin trapío, con las fuerzas mermadas y la casta al límite. Pero el riesgo para la vida siempre está presente cuando enfrente hay un astado.

Hay otro peligro, generalmente despreciado, al que no suele concederle la importancia que merece: la enfermería, o mejor dicho, la ausencia de ella; la falta de un doctor capacitado y de un equipo quirúrgico y humano preparado para atender cualquier fatalidad y salvar una vida.

En España, la trágica muerte de Paquirri en Pozoblanco, a consecuencia de la cornada de “Avispado”, de Sayalero y Bandrés, sirvió para legislar unos servicios médicos mínimos y obligatorios en todos los recintos que organicen festejos taurinos.

Pero, allende los mares, el marco legal en esta materia sigue siendo inexistente, y demasiados toreros desatienden esa circunstancia y hacen el paseíllo sin tener en cuenta que al peligro del astado se suma el de la falta de atención médica, una contingencia que, en muchas ocasiones, resulta incluso más determinante que la condición del antagonista al que se enfrentan.

Sin un equipo facultativo competente, cualquier cornada que, en principio, no debería revestir mayor gravedad, puede transformarse en un drama. Hace solo unos días lo sufrió en sus carnes Jordi Pérez “El Niño de las Monjas” en Monte Carmelo, un coso de Huallanca, localidad peruana donde no había enfermería y cuya posta de salud permanecía cerrada.

Tras momentos de desesperación que hacían presagiar la tragedia, consiguieron estabilizarlo mediante una videollamada antes de emprender un traslado de tres horas hasta el hospital de Huaraz. Con una cornada en el cuello, que Jordi siga vivo pertenece, sin duda, a la categoría de los milagros.

Como él, muchos compañeros emprenden la aventura de anunciarse en plazas americanas de segundo y tercer orden buscando seguir sintiéndose toreros. Es algo totalmente lícito, pero también muy temerario. La falta de oportunidades induce a algunos matadores a probar fortuna al otro lado del Atlántico, especialmente en Perú, donde no hay mucho dinero que ganar, pero sí la posibilidad de seguir vistiendo el chispeante mientras esperan que algún contrato surja en casa y cambie su suerte.

Es su decisión y están en su derecho. Pero, aun comprendiendo el ansia por alcanzar su sueño, todos los coletudos, desde las grandes figuras hasta los más modestos, deberían unirse para exigir unos servicios médicos mínimos y obligatorios en todos los recintos del mundo que organizan festejos taurinos.

Porque al peligro del toro no conviene añadir el de la ausencia de un equipo quirúrgico capacitado.



Por Carlos Bueno

martes, 4 de agosto de 2026

TARDES DE TOROS EN EL DIAL

 


Las Fiestas Colombinas del 2026 han sido especialmente radiofónicas.

Desde el primer día en que se abrieron las taquillas del coso onubense , con esa avalancha de aficionados que agotaron las localidades en tiempo récord se preveía un aumento de oyentes en las ondas de la emisora, y así ha sido.
Hispanidad Radio lleva ya muchas temporadas realizando la cobertura de los festejos y maneja datos sobre el nivel de audiencia , y según parece , este año el incremento de "pinchazos" en la red  ha sido considerable.
 Datos también corroborados con muchos mensajes de agradecimiento por la labor de divulgación de la fiesta brava , que goza de buena salud . A veces por el interes de los carteles el aforo de la plaza se queda corto y ahí la radio cumple una misión fundamental para llevarles las evoluciones de la lidia a  todos aquellos que no pudieron asistir in situ a disfrutar del espectáculo. 

Una feria para los anales por la gran afluencia de público a los tendidos en todas las tardes.Se palpo el mayor número de abonados, rozando los cinco mil con  lo  que eso significa, con lo que supone tener una de las mejores aficiones del sur de España.Huelva tiene argumentos para presumir en casi todos los ámbitos del toreo por disponer de una señora feria, con ganaderías, hombres de plata y de oro de primer nivel.También de empresarios con alma para organizar corridas de enjundia. El décimo aniversario ya en figurón de David de Miranda, el regreso de los míticos Miuras, las nuevas promesas, el cartelón de rejones y  Morante ... han sido tardes de mucho tirón.

Respecto a la radio , a la mejorada narrativa de lo que acontece en el ruedo y el placer que es oír en el verbo de gente experta y apasionada cada fase de las faenas , es fácil de comprender que se tengan audiencias que se disparan , al igual que en el share televisivo.

Hispanidad Radio se congratula de tener un gran equipo para cumplir sobradamente con las expectativas de desarrollar las retransmisiones. Un director técnico ( Juan Infante )  que es una maravilla para captar los sonidos de ambiente y realizar para el evento con solvencia en los medios , a través no solo de las ondas , sino compaginándolas con activaciones en  las redes sociales a las que tienes acceso todos los usuarios.

Después , la locución cuenta con la labor altruista e ilustrada de personas vinculadas a la profesión desde distintos prismas que hacen más abierta la percepción y la comprensión didáctica para quienes están al otro lado del receptor .Aficionado practicó, Banderillero, Presidente, Mayoral ganadero , Caballista y Periodistas han sido un  extraordinario elenco en los micrófonos de la emisora local , que tanto apuesta por el mundo del toro.

José Antonio Hdez , Javier Arroyo ,José Antonio Márquez Manolo Contreras,  y Pepe Doblado , Juan León  y Miguel Ángel Mellado e Ignacio Vázquez. Un cartel de figuras para que Huelva oiga los toros con categoría. Cada tarde es un cursillo acelerado  de sapiencia torera.Todos aportan sus conocimientos desvelando las claves de todos los tercios de  un modo sencillo .Chapó.

Mención especial aparte para otra parcela  importante , por  cargar al hombro con el instrumental portátil  y estar presente  desde el arrebujado  patio de cuadrillas y desde el callejón ,  abriéndose  paso para obtener las impresiones de los principales protagonistas y otros personas de relevancia social entre los asistentes  . No es fácil y nuestra compañera Rocío Molina logra espectaculares testimonios cada día , poniendo en un nivelazo a la emisora.Olé!!

 Damos las gracias de corazón a la Empresa de la Plaza de Toros de La Merced, personalmente a  Emilio Trigo y su gabinete de comunicación , por la tremenda gentileza y las facilidades que siempre nos disponen para el desarrollo de las retransmisiones. Huelva se hace grande con gente así, de corazones entregados por la pasión compartida de La Tauromaquia. El impacto social, el motor económico  y la repercusión de la imagen de la ciudad tiene ganado muchos enteros durante las fiestas colombinas con la buena gestión de  todos ellos.

Contando los días de almanaque para comenzar de nuevo.

Fue un placer.

Gracias a todos.













martes, 28 de julio de 2026

COLOMBINAS EN EL DIAL


 Una manera de disfrutar del toreo .La radio lleva muchos años aportando sabiduría a la hora de presenciar el espectáculo  , con el apoyo didáctico de buenos comunicadores y profesionales taurinos que desarrollan la labor de ir explicando las evoluciones de la lidia.

Los toros son muy complejos de comprender tanto para el neófito  como  para el aficionado común y disponer del auricular que conecta con diferentes emisoras que retransmiten el festejo en directo es una gran herramienta para ir aprendiendo sobre lo que acontece en el ruedo.

Hay varias emisoras especializadas en ese cometido y gozan de gran audiencia.Ver y oír al mismo tiempo las faenas supone un cambio en la percepción de la corrida , una experiencia recomendable para todos los públicos. En Huelva el dial dispone en el ámbito local a Hispanidad Radio como referente tras muchas temporadas en la labor divulgativa de la tauromaquia .A nivel autonómico , sin duda destaca Canal Sur Radio que acude a muchas plazas andaluzas . 

lunes, 27 de julio de 2026

El toro bravo frente al fuego

 


España vuelve a arder. Los incendios de Madrid y Ávila han alcanzado una gravedad suficiente para que el Gobierno declarase la emergencia de interés nacional. Las altas temperaturas, el viento y la sequedad explican la violencia del fuego, pero no pueden ocultar otra realidad: durante décadas hemos abandonado el campo hasta convertir buena parte del monte en un inmenso combustible esperando una chispa.

El cambio climático existe y agrava los incendios. Negarlo sería absurdo. Pero también lo sería utilizarlo como única explicación para no hablar de la falta de gestión forestal, la despoblación rural y la desaparición progresiva del pastoreo. La propia Estrategia Forestal Española reconoce la necesidad de ordenar y disminuir la carga de combustible para evitar incendios que terminan superando cualquier capacidad de extinción.

Durante demasiado tiempo se ha impuesto un ecologismo de despacho que confunde conservar con abandonar. Limpiar el monte, controlar el matorral, mantener caminos, abrir cortafuegos o permitir el aprovechamiento ganadero no significa destruir la naturaleza. Significa cuidarla. Y existe un animal que lleva siglos haciéndolo en silencio: el toro bravo.

La dehesa del toro de lidia no es únicamente el escenario donde nace el protagonista de la tauromaquia. Es uno de los grandes ecosistemas humanizados de la península ibérica. Encinas, alcornoques, pastos, charcas, aves rapaces, ciervos, conejos, zorros y numerosas especies conviven en grandes extensiones que permanecen cuidadas precisamente porque existe una ganadería que las mantiene.

El toro pasta, abre claros, controla parte de la vegetación y contribuye a conservar un paisaje en mosaico que dificulta la continuidad del fuego. El ganadero mantiene caminos, arregla cercados, limpia bebederos, vigila diariamente la finca y actúa ante cualquier incidencia. Donde vive el toro bravo no existe un monte abandonado: existe un territorio trabajado los 365 días del año.

No lo afirma únicamente el sector taurino. El Ministerio de Agricultura define la raza de lidia como el máximo exponente de la explotación extensiva y reconoce que se cría mayoritariamente en amplias dehesas, muchas de ellas situadas en zonas desfavorecidas y amenazadas por la despoblación, donde contribuye a conservar el ecosistema y convive con la flora y la fauna autóctonas.

Cada toro bravo necesita hectáreas de campo, pastos, agua, arbolado y vigilancia. Su existencia sostiene económicamente espacios que, sin la tauromaquia, difícilmente encontrarían otra actividad capaz de asumir semejante extensión y semejantes costes. Defender al toro bravo es, por tanto, defender también la dehesa.

Resulta paradójico que quienes atacan constantemente la tauromaquia se presenten después como los únicos guardianes de la biodiversidad. Si desaparece el toro, no queda automáticamente un paraíso natural. Puede quedar una finca sin rentabilidad, un ganadero obligado a abandonar y cientos de hectáreas cerrándose lentamente hasta convertirse en un polvorín.

El pastoreo controlado está reconocido como una herramienta eficaz para reducir el matorral y la carga de combustible en las zonas cortafuegos. Los animales no sustituyen a los servicios forestales, pero forman parte de una prevención que comienza durante el invierno, no cuando las llamas ya alcanzan varios metros de altura.

La situación del lobo refleja el mismo error de fondo. Nadie sensato plantea su exterminio. El lobo pertenece al ecosistema, pero también debe ser gestionado. La protección no puede significar abandonar a su suerte a quienes mantienen el ganado extensivo.

Durante 2025, Castilla y León registró 4.474 ataques de lobo y 6.294 cabezas de ganado muertas, según los datos difundidos por la Junta. Detrás de esas cifras hay ovejas, terneros y becerros recién nacidos, pero también ganaderos exhaustos y explotaciones cada vez más difíciles de sostener.

En Salamanca, situada al sur del Duero, las poblaciones de lobo continúan sometidas a una protección especialmente rígida. La conservación de la especie debe ser compatible con controles científicos y selectivos cuando los ataques sean reiterados. Proteger al lobo no puede consistir en sacrificar al ganadero, porque cuando desaparece el ganado extensivo desaparece también una parte fundamental del equilibrio natural.

El verdadero ecologismo no debería enfrentar al campo con la naturaleza. Debería escuchar a quienes viven en él. Al ganadero, al agricultor y al criador de bravo que conoce cada arroyo, cada encina y cada rincón de su finca.

España necesita menos prohibiciones dictadas desde la ciudad y más gestión. Más pastoreo, más ganadería extensiva, más prevención y más reconocimiento para quienes conservan el territorio con su trabajo.

Mientras algunos presumen de ecologismo desde un despacho, el toro bravo continúa caminando por la dehesa, manteniendo vivo uno de los ecosistemas más ricos de nuestro país. Y mientras España arde, convendría recordar quién lleva siglos cuidando el campo.

jueves, 23 de julio de 2026

LOS MUNDIALES DE MORANTE

 


Si el diestro cigarrero tuviese a bien bordarse una estrella por cada faena histórica tendría un terno galáctico.

La selección de fútbol española se encumbró en 2010 cuando ya aquel joven espada era figura del toreo.Todos éramos más jóvenes, la fogosidad vital nos impedía saborear muchas cosas más allá del inmenso deseo del triunfo, fuese como fuese. Goles y orejas que significaban estar en lo más alto de la clasificación o del escalafón. 

Ahora en 2026 cuando se añade otra estrella dorada sobre el escudo nacional tenemos al torero como un mito.Al hito del bello gol con la zurda de Ferran en la final mundialista se le antepone por ejemplo el mágico natural de Morante en Portugal como paradigma de la eternidad.

Ahora , con los años ,como reza en el refrán ,sabemos más. La perspectiva de las líneas del tiempo podemos descifrarlas con nitidez desde la atalaya privilegiada donde se peinan las canas , donde se sienten los latidos y los ecos del tiempo con especial sentimiento.

El fútbol alcanzó su cenit de excelso juego combinativo de espacios y toques hasta superar posesiones increíbles con jugadores extraordinarios . El toreo se torno antológico  en un renacimiento de suertes con la gracia toreadora principalmente de un artista genial que conmueve los cimientos de los cánones estilísticos.

La segunda estrella ha sido disfrutada con pasión , fue tanta la superioridad que pareció fácil, como con el torero sevillano que parece que le falta toro tarde a tarde ,mientras despliega gloriosos trazos con las telas.

En el 2030 será la siguiente cita deportiva  y quizás  ya la coleta de Morante descanse expuesta en el museo tras tantas faenas de época  ,pero quizás también, que su nombre aparezca en la alineación y tengamos ganado otro mundial , otra estrella con el sello  morantista de su vástago ...

martes, 21 de julio de 2026

Arjona ,fotos de un cuarto de siglo de historia campera


 La dinastía fotográfica Arjona, referente documental en la información taurina desde hace tres generaciones, da un paso más en su producción bibliográfica con el lanzamiento de "El campo bravo en Andalucía". 

Concebido desde sus cimientos como un libro de arte, el proyecto huye del formato convencional para adentrarse en la intimidad de la dehesa ibérica y en los secretos del toro de lidia en su hábitat. La publicación ha sido editada de forma independiente por la propia firma sevillana y cuenta con la colaboración de diversas consejerías de la Junta de Andalucía, la Diputación de Cádiz y la Fundación Cajasol.

Desde la perspectiva técnica, el volumen se presenta en una cuidada edición de 232 páginas sobre papel de 170 gramos y un formato de 33 por 25 centímetros. La selección iconográfica, compuesta por más de doscientas fotografías en su mayoría procedentes del fondo digital acumulado en el primer cuarto del siglo XXI,
busca elevar el detalle estético a través de imágenes inéditas que plasman la crianza del animal en libertad.

El sostén literario de la obra corre a cargo del periodista sevillano Jesús Bayort, galardonado con el Premio de Andalucía de Periodismo, a lo largo de un recorrido analítico que cuenta además con un prólogo firmado por el ganadero Curro Núñez Benjumea. El texto explora con detenimiento la diversidad geográfica de las fincas andaluzas, el manejo de las faenas camperas tradicionales, los distintos encastes y, de manera muy especial, el impacto ambiental de un bóvido cuya presencia actúa como escudo protector para la fauna y flora autóctonas.

La idea germinal de esta obra bebe directamente del poso familiar acumulado en el taller de la Puerta de la Carne. "Es un proyecto que teníamos en mente desde hace años; nuestra pasión por el campo bravo nos la inculcó nuestro abuelo Pepe, que fue un pionero de la fotografía del toro en su hábitat", sostiene Joaquín Arjona, integrante de una estirpe de reporteros gráficos que hoy completan su tío Agustín y su primo Agustín González-Arjona.

Para los autores, el valor de la dehesa trasciende la propia lidia en la plaza: "Siempre hemos pensado que las dehesas ofrecen una variedad estética incluso más amplia que la propia corrida de toros".



  El sostén   La i