Un 25 de agosto de 2005 tomó la alternativa IVÁN FANDIÑO en el coso de Vista Alegre. Su padrino, Julián López "El Juli" le cedió los trastos en presencia de Salvador Vega. El toro era "Afrodisiaco" de El Ventorrillo.
No fue una noche cualquiera. Arnedo estaba de fiesta, teñido de un
intenso color taurómaco. Diego Urdiales recibió el pasado sábado el
calor de muchos de sus paisanos, amigos y de grandes compañeros de
profesión en una gala que organizó su peña taurina en conmemoración de
sus 20 aniversario de alternativa.
20 años de aquella tarde del 15 de
agosto de 1999, en el que Urdiales se doctoró en la francesa localidad
de Dax (Francia) como matador de toros de la mano del maestro Paco Ojeda
y Manuel Díaz ‘El Cordobés’.
Por las tablas de un Teatro Cervantes a rebosar de aficionados,
desfilaron grandes figuras del toreo de todas las épocas, además de
otras muchas personalidades relacionadas con el periodismo, la
gastronomía, la enología y el deporte. Un Urdiales notablemente
emocionado fue recibiendo a lo largo de las más de 3 horas de velada, a
través de testimonios y recuerdos, elogios de su gente, a la que el
definió simplemente como su vida.
El toreo de Urdiales quedó a
un lado, y a través de cinco conferencias, se fue desgranando la figura
de Diego como persona, sobre todo en la charla final en la que
intervinieron sus maestros y apoderados: Rafael Guerrero, Luis Miguel Villalpando e Israel Vicente, hijo de David Vicente Iglesias, uno de sus primeros mentores. Fue el momento más íntimo de la noche, cuando de la mano de Paco Aguado
se ahondó en los orígenes del torero. Rafael Guerrero desveló cómo
fueron los primeros pasos de Urdiales cuando apenas tenía 12 años.
Con el fin de la
década de los 60 concluyeron muchas cosas.
También en el toreo que,
haciendo siempre buena la sentencia de Ortega y Gasset, era y sigue
siendo el mejor termómetro para medir la propia historia de España.
Aún reinaban los colosos de la década prodigiosa
en un año, 1969, que contempló el último pronunciamiento de Manuel
Benítez ‘El Cordobés’. Estaban concluyendo muchas cosas, empezando
otras.
Y el toreo no era ajeno a la crispación que empezaba a empañar el definitivo cambio de época.
Se hablaba de abusos, integridad...
Algunos supieron sacar pingües
beneficios de aquellas aguas revueltas enarbolando la bandera –siempre
dudosa- del purismo.
Conviene ponerse en situación: las
grandes empresas de la época se habían vuelto a conjurar para poner coto
a las aspiraciones dinerarias del ciclón de Palma del Río.
La cátedra Sánchez Mejías de la Universidad de Sevilla homenajea al torero Chicuelo en su X seminario
El ciclo supone, de alguna manera,
la clausura del año en el que se ha conmemorado el centenario de la
alternativa del genial diestro de la Alameda de Hércules
El seminario de la cátedra Sánchez Mejías de Comunicación y Tauromaquia de la Universidad de Sevilla ya es un clásico otoñal
en el programa de formación complementaria de la Universidad
Hispalense. El empeño no es fácil pero el director de la cátedra, el
profesor Juan Carlos Gil, ha vuelto a dar en la diana buscando el mejor
hilo conductor –la conmemoración del centenario de la alternativa de
Chicuelo- para este ciclo organizado y dirigido al alimón con Alberto
Horcada, de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de la
US. La iniciativa, un año más, está apoyada de forma decidida por la
Real Maestranza de Caballería, que cede su Salón de Carteles para las
sesiones. El ciclo alcanza su X edición y se celebrará entre los días 13 y 14 de noviembre con inscripción gratuita y matrícula abierta a todos los interesados a participar en el mismo.
El programa
Tras la inauguración oficial, las sesiones académicas se abrirán en la tarde del miércoles 13 con una mesa redonda titulada ‘Las aportaciones de Manuel Jiménez ‘Chicuelo’
en la que participarán el periodista Álvaro Acevedo, editor de la
publicación ‘Cuadernos de Tauromaquia’, el diestro ecijano Pepe Luis
Vargas y el novillero retirado Manuel Jiménez ‘Chicuelo’, nieto del
mítico matador de La Alameda. Modera el coloquio Álvaro Rodríguez del
Moral, colaborador de El Correo de Andalucía y responsable de los
contenidos taurinos de la agencia EFE. Cerrará la jornada otra mesa de
opinión que, bajo el título de ‘Lo antiguo y lo moderno en el toreo
actual’ reunirá a los matadores de toros Juan Leal, Juan Ortega y David
de Miranda bajo la batuta de Inma León, periodista de Europa Press. Las sesiones se reanudan en la tarde del jueves, día 14 de noviembre, con una charla titulada ‘La historia de un torero singular’
Participan el historiador y profesor Andrés Luque Teruel y el escritor y
periodista José Carlos Arévalo bajo la moderación del informador
taurino Emilio Trigo. Después de una pequeña pausa se abordara una nueva
mesa redonda en la que se tratará de estudiar la particular tauromaquia
de Chicuelo contemplada desde el punto de vista de los toreros
actuales. Para ello se contará con la participación de los diestros Diego Urdiales, Paco Ureña y Saúl Jiménez Fortes.
Dirigirá el coloquio el arquitecto y aficionado José Morente, actual
director general de Urbanismo y Ordenación Territorial de la Junta de
Andalucía.
Exposición de fotografías
Las sesiones académicas se complementarán con una completa muestra fotográfica de la vida y obra del torero sevillano.
Algunas de las imágenes ya se pudieron contemplar el pasado mes de
septiembre en la sede del Ateneo de Sevilla en coincidencia con la
conferencia organizada por la Docta Casa. Manuel Jimenez, el nieto del torero, ha sido el verdadero gestor de esa cuidada selección fotográfica
que retrata la trayectoria de su abuelo desde el primer becerro
estoqueado en la vieja Venta del Lavadero en los balbuceos del siglo XX
hasta el último toro vestido de luces, el 1 de noviembre de 1951. La
colección de imágenes, reproducidas a gran formato, permite contemplar
en orden cronológico la particular tauromaquia de Chicuelo, que
llegó a compartir cartel con los grandes ases de la Edad de Oro del
toreo –Joselito y Belmonte- antes de ser una de las fachadas más
emblemáticas de la llamada Edad de Plata, otro periodo apasionante,
trufado de grandes figuras, que no ha sido convenientemente reivindicado
por la historia oficial.
La importancia de un centenario
Ahí
estriba, precisamente, uno de los objetivos de este seminario:
reivindicar la importancia taurina y la época en la que le tocó vivir a
Manuel Jiménez ‘Chicuelo’ (Sevilla, 1902-1967), uno de los toreros más relevantes de la primera mitad del siglo XX.
Después de un fulgurante inicio novilleril tomó la alternativa el 28 de
septiembre de 1919 en la plaza de la Maestranza de manos de Juan
Belmonte y con toros de Santacoloma. Fue el definitivo arranque de una
carrera en la que, siguiendo la estela de su admirado Gallito, ahondó en la llamada línea natural del toreo, aportando la estructuración de las faenas como estrofas musicales, hilando muletazos encadenados por un mismo pitón.
Esa
revolución en el lenguaje taurina experimentó un definitivo antes y
después a raíz de la mitificada faena al toro ‘Corchaíto’, un
ejemplar de Graciliano Pérez Tabernero que le permitió sublimar ese
concepto que ya había experimentado en ruedos mexicanos. El
acontecimiento tuvo lugar en la plaza vieja de Madrid el 24 de mayo de
1928 causando una gran conmoción que no terminó de ser valorada por
completo por la crítica más encopetada.
Chicuelo, que dio la alternativa a Manolete –otro toreo del mismo hilo técnico- en 1939, se mantuvo en activo hasta 1951. En su caso, vivió tres épocas distintas del toreo sin apearse de su condición de primera figura.
La última corrida se verificó el 1 de noviembre de 1951 en Utrera.
Aquella tarde le dio la alternativa a Juan Doblado y Juan de Dios Pareja
Obregón. Curiosamente, los tres se retiraron aquel mismo día.
a
cátedra Ignacio Sánchez Mejías de Comunicación y Tauromaquia de la
Universidad de Sevilla (US) y la Escuela Técnica Superior de Ingeniería
Agronómica (Etsia) han organizado el X seminario de la misma, titulado
'La Tauromaquia de Chicuelo, cien años después', con el que pretenden
hacer un homenaje al diestro sevillano Manuel Jiménez 'Chicuelo' en el
centenario de su alternativa en la Maestranza.
El seminario se celebrará los próximos 13 y 14 de noviembre en el Salón
de Carteles de ...
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La cátedra Sánchez Mejías de la Universidad de Sevilla homenajea al torero Chicuelo en su X seminario
a
cátedra Ignacio Sánchez Mejías de Comunicación y Tauromaquia de la
Universidad de Sevilla (US) y la Escuela Técnica Superior de Ingeniería
Agronómica (Etsia) han organizado el X seminario de la misma, titulado
'La Tauromaquia de Chicuelo, cien años después', con el que pretenden
hacer un homenaje al diestro sevillano Manuel Jiménez 'Chicuelo' en el
centenario de su alternativa en la Maestranza.
El seminario se celebrará los próximos 13 y 14 de noviembre en el Salón
de Carteles de ...
El 11 de febrero de 1926, Manuel Báez "Litri" sufrió una grave cogida en Málaga a cargo del toro "Extremeño", de la cual moriría siete días después a causa de la gangrena producida por la cornada.
Fue nieto de Miguel Báez Quintero “El Mequi”, hijo del torero del mismo nombre Miguel Báez Quintero "El Litri", hermanastro del matador Miguel Báez Espuny "El Litri" y tío de Miguel Báez Spínola "El Litri".
Manuel Báez nació en Huelva el 3 de agosto de 1905 y desde muy joven sintió la llamada de los toros, debido sobre todo a la gran tradición taurina de la familia. Gozó de prestigio como novillero. Tomó la alternativa el 28 de septiembre de 1925 en Sevilla y confirmó ésta en Madrid el 9 de octubre de 1925. Una sana competencia con "El Niño de la Palma" (padre de Antonio Ordóñez), hizo presagiar una nueva gloriosa época del toreo. En 1926 la empresa de Málaga organizó una corrida para el día 11 de febrero con motivo de la estancia en dicha capital de los Reyes de España. Se lidiaron toros de Guadalest para Marcial Lalanda, Litri y Zurito. Según relata el Cossío,"el segundo toro, "Extremeño, berrendo en negro, desde su salida se vencía del lado derecho. Litri, o no vio, o no calibró la trascendencia de tal condición, y al dar el primer pase de muleta fue cogido y volteado y corneado en el suelo. Sufrió una cornada en el muslo derecho, que fue calificada de gravísima en la enfermería. Trasladado a una clínica, a los cuatro días de la cogida se le presentaron síntomas de gangrena, y hubo necesidad de amputarle la pierna el día 17, sin que bastara este remedio heroico. Falleció en la mañana del 18".
...de 1979 se doctora EMILIO MUÑOZ... con tan solo 16 años , en Valencia de manos de Paquirri y con Dámaso González de testigo..
...Los toros son de Carlos Núñez y se doctoró con el toroGallarín, número 116. Es de los toreros más jóvenes en doctorarse en la historia de la tauromaquia.
Un mes después se presenta en Sevilla y corta en otra faena una oreja. Acabará la temporada de su alternativa con más de 60 corridas.
Primera tarde de luces: Valdemorillo el 7 de Febrero de 1991.
En aquella fecha mató un becerro de Carmen Segovia .Y fue un debut sonado.
Para hablar con propiedad de José Tomás hay que remontarse a finales de los ochenta. Con apenas doce años su abuelo Celestinose empeñaba en bajar los domingos a Las Ventas desde Galapagar para que su nieto presenciará corridas y novilladas.
Para saber si el chiquillo tenía lo que hay que tener, el abuelo le llevó a un tentadero. Fue capaz de ponerse delante de una becerra. Con envidiable quietud y una gran facilidad para lancear a pies juntos.Entonces aún le tiraba más el fútbol, y sobre todo su Atleti.
Fue en casa de su familiar Victorino Martín cuando se atrevió a torear un toro cinqueño de la ganadería, vestido con una sencilla camisa a cuadros y de un valor tan puro como su concepto taurino.
Debutó en una novillada de la feria de Valdemorillo de 1991 en la que José Tomás deslumbró a los espectadores.
Desde ese día y con muchas dificultades, su ruta hacia la cumbre tuvo un primer escalón marcado por la negativa familiar a que para torear tuviera que pagar, práctica tan frecuente como inmoral y sustentada en la poca ética de quienes se hacen llamar empresarios.
Más tarde le ofrecieron ir a México a curtirse como novillero, y, como acompañante, se puso un banderillero avezado y genial de nombre Antonio Corbacho, que iba a moldear al torero a su imagen y semejanza. Forjará a un rebelde, esculpió la materia pétrea de todo un hombre en las plazas de México, que iba andando hasta los cercados, volvía a pie de los tentaderos y sabía lo qué es no tener ni para comer una quesadilla.
El día 31 de octubre de 1967 falleció en Sevilla el diestro Manuel Jiménez Moreno “Chicuelo”, un torero fundamental en la historia del toreo y una de las grandes figuras de todos los tiempos.
Nació en Sevilla el 15 de abril de 1902, se inició en la profesión al amparo de su tío Eduardo Borrego “Zocato”. Se presentó en Madrid como novillero el 8 de agosto de 1919 alternando con García Reyes y Joselito Martín, las reses pertenecían al duque de Braganza. Ese mismo año, el 28 de septiembre, Juan Belmonte le cedió el toro “Vidriero”, cárdeno, de Santa Coloma, en la Maestranza sevillana, Manolo Belmonte fue el segundo espada.
El 18 de junio de 1920 en la corrida de la Prensa de Madrid confirmó su alternativa de manos de Rafael el Gallo, Juan Belmonte y Diego Mazquiarán “Fortuna” completaron el cartel, se lidiaron ocho toros de distintas ganaderías, el del doctorado era de Veragua.
El 24 de mayo de 1928 realizó en Madrid una faena histórica con el toro “Corchaíto”, de Graciliano Pérez Tabernero, fue un prodigio de ligazón. Fue el padrino de la alternativa de Manolete en Sevilla el día 2 de julio de 1939. Actuó por última vez de luces el 1º de noviembre de 1951 en Utrera (Sevilla), en esta corrida dio la alternativa a Juan Doblado y Juan Pareja Obregón, los toros eran de Concha y Sierra.
Su toreo poseía naturalidad, gracia y armonía, no exento de profundidad. Fuera de las plazas siempre supo mantenerse de forma discreta, nunca se le subieron los triunfos a la cabeza. Hombre de carácter tímido le gustaba estar en el campo, en los tentaderos y en todo aquello que tuviese que ver con su profesión. http://sevillatoro.es
Veinte años han dado para mucho. Ni siquiera sabemos qué queda de aquel chico cetrino y bien peinado que tomó espada y muleta de manos de César Rincón en presencia de Cepeda el 29 de junio de 1996 en el coso del Plantío.
En estas dos décadas estuvo a punto de desaparecer la propia plaza y la actual nada tiene que ver con el recinto desarrollista en el que se convirtió en matador. ¿Por qué tomó la alternativa en Burgos? Las aguas no bajaban mansas a orillas del Guadalquivir y tuvieron que ser las del río Arlanzón las que refrescaron las ganas de ser de ese novillero prometedor que ya estaba pidiendo medirse con el toro. No se había arreglado con los Pagés para tomar la alternativa en Sevilla aunque Morante sí llegó a torear dos novilladas –con el corte de otra oreja– antes de cambiar de escalafón en la capital castellana.
Tal día como hoy- 28 de junio de 1951 - se rememora la alternativa de uno de los grandes, Antonio Ordóñez .
Torero de extraordinario estilo purista, estéticamente intachable, fue uno de los diestros más importantes del siglo XX. Mantuvo la esencia del toreo ortodoxo a pesar de ser contemporáneo de toreros de estilo tremendista (como"El Cordobés", con quien no compartiría ruedo).
Debuta con traje de luces en público en 1948, en la ciudad de Haro (La Rioja). Toma la alternativa el 28 de junio de 1951 en Las Ventas, de manos de Julio Aparicio y con Litri de testigo. Encabeza la estadística del escalafón de matadores en 1952 y 1959 (este último año con los mismos festejos que Curro Girón).
Corrida extraordinaria a beneficio de las viudas y huérfanos
de los militares de la IV Región Militar, organizada por el Capitán General de
Cataluña, para la jornada del 14 de octubre de 1.956.
Y el principal atractivo
de la misma estuvo en la alternativa de Antonio Borrero “Chamaco” que alcanzaba
tras su brillante temporada y los numerosos éxitos alcanzados en la Monumental
de Barcelona, cuyos tendidos aparecieron cubiertos cuando Miguel Báez “Litri”,
Antonio Ordóñez y el toricantano hicieron el paseíllo.
Con una enorme polémica rodeó la presentación de Antonio
Borrero “Chamaco” en la plaza de toros de Sevilla, hecho que aconteció el 12 de
octubre de 1.956.
La ausencia del novillero onubense de Madrid y de Sevilla
había hecho que los aficionados recelaran de él y, pese a encabezar la
novillería de momento, había algunos que le negaban el pan y la sal.
Por ello,
el anuncio de su actuación en la arena sevillana causó extraordinaria
expectación, como se demostró en el lleno absoluto en los tendidos.
En aquella tarde se lidiaron novillos de Carlos Núñez.
Fueron reses de bonita lámina que cumplieron con los caballos y que demostraron
poseer bravura la mayoría de ellos, destacando los lidiados en segundo y cuarto
lugares.
Con el diestro onubense actuaron Mariano Carriles que, tras ser
silenciado en el primero, dio la vuelta en el otro, y Rafael Jiménez “Chicuelo”
que dio dos vueltas al ruedo en su primero y cortó una oreja en el quinto,
saliendo al final del festejo a hombros junto con el triunfador de la tarde, el
onubense Antonio Borrero “Chamaco”.
Hace medio siglo, había otros métodos publicitarios que,
lógicamente, también afectaba al planeta taurino, siempre tan ávido de
novedades.
Por eso no es de extrañar lo pretendido llevar a cabo en tan solo un
día.
La meteórica carrera del jienense “Carnicerito de Úbeda”
hizo conseguir a su apoderado una jornada pletórica con tres actuaciones en el
mismo día; pero, finalmente y por diversas circunstancias, la epopeya no pudo
celebrarse aunque, eso sí, se mantuvo el festejo previsto para el día 19 de
junio de 1966 en la plaza de Huelva.
En esa jornada, el jienense estaría acompañado por
el cordobés Fernando Tortosa y el jienense, aunque nacido en Huelva, Florentino
Luque que hacía su presentación en su tierra.
CURRO GIRÓN TRIUNFA EN EL CORPUS DE HACE
CINCUENTA AÑOS
Por VICENTE PARRA ROLDÁN.
En un muy taurino mes de junio, tanto en la capital (donde
se dieron tres espectáculos) como en la provincia, la festividad del Corpus
Christi contó con una corrida de toros en la que actuaron los matadores Joaquín
Bernardó, Curro Girón y Luís Parra “El Jerezano” así como el rejoneador
portugués David Riveiro Telles quienes lidiaron reses de Isaías y Tulio Vázquez
y de Tomás Prieto de la Cal, en el caso del rejoneador.
Se cumplen hoy cincuenta años de la tarde en la que el matador
de toros onubense y gran escritor Santi Ortiz vistiera su primer traje de luces, hecho
acontecido en la novillada de promoción que tuvo lugar en la antigua plaza de
toros de Huelva el 1 de mayo de 1.966.
Aquella tarde compusieron el cartel los toreros de la tierra
Florencio Pérez “El Onubense”, Manuel Rodríguez “El Palermo”, Francisco
Sampedro “Paquili”, Enrique López “Jarita” y el mencionado Santi Ortíz quienes
lidiaron astados de Juan Tassara Buiza.
En aquella ocasión debutaron los tres
últimos.
Las reses sevillanas dieron bastante juego excepto el
tercero, un cárdeno, que fue manso de solemnidad. Con los restantes, sus
matadores tuvieron opciones para el triunfo.
El Onubense se mostró muy quieto a la hora de torear por
verónicas y también logró lucimiento con la muleta en algunos momentos pero
demostró su escasa preparación con la espada por lo que fue avisado.
El primer trofeo de la tarde llegó para El Palermo que
mostró sus conocimientos y soltura tanto con el capote como con la muleta
aunque también sufrió algún que otro susto. Con la tizona estuvo afortunado y,
de ahí, el premio a su actuación.
El manso de la tarde le tocó a Paquili que lo recibió de
rodillas y de espaldas a los toriles. Abusó de los rodillazos en el trasteo con
la muleta y necesitó de varios intentos para acabar con su oponente al que le
cortó una oreja que paseó con gran satisfacción de los tendidos.
Mucha voluntad y valentía puso Enrique Jarita en su
actuación en la que fue revolcado en varias ocasiones, pasándose de tiempo en
el intento de construir faena con la muleta, por lo que fue avisado.
El triunfador de la tarde fue Santi Ortiz que se mostró como
el más artista y el de mejores hechuras de todos cuantos actuaron. Se lució al
veroniquear a su oponente y, de manera especial, al torear al natural, cuajando
varias series entre los aplausos del respetable. Sin embargo, no atinó con la
espada pero la petición fue muy importante al igual que los comentarios de los
espectadores.
Los cinco actuantes siguieron vinculados al planeta taurino
aunque tan solo Santi Ortiz llegase a tomar la alternativa, hecho que sucedió
en el año 1.982. Paquili, por su parte, buscó una nueva oportunidad y el 2 de
septiembre de 1.989, es decir 23 años más tarde, volvió a actuar en la plaza de
La Merced.
Hoy, 8 de abril, se cumplen sesenta años de la presentación
de la ganadería de Celestino Cuadri Vides en Madrid, consiguiendo antigüedad.
Aquella tarde intervinieron Victoriano Posada, Mario Carrión, que confirmaba la
alternativa y que sólo mató un toro triguereño, y Luís Parra “Parrita”, además
del rejoneador Manuel Conde quien lidió un novillo de Fermín Bohórquez.
A lo largo de estos años, la ganadería comprovinciana se ha
visto anunciada un total de cuarenta y ocho ocasiones en Las Ventas, de las que
en cuarenta y un festejos han sido corridas de toros; cinco novilladas y dos en
festejos dedicados al rejoneo.
El diestro que más reses del hierro de Cuadri ha matado ha
sido Luís Francisco Esplá, que ha intervenido en seis festejos y que ha lidiado
diez toros. Con cuatro paseillos figuran Dámaso González y Emilio Muñoz; y con
tres, entre otros, Carlos Escolar “Frascuelo”, José María Manzanares Padre,
Pepín Liria, José Pacheco “El Califa”, Iván García y Javier Castaño.
En cuanto a novilleros, Manuel Blázquez tuvo dos
actuaciones, las mismas que el rejoneador Luis Miguel Arranz, por lo que son
los que mayor número de actuaciones han tenido en sus respectivas categorías.
De todos los actuantes, ninguno ha sido capaz de cortar dos
orejas en el mismo toro. Y tan solo siete han podido pasear un apéndice. Son
los casos de Raúl Sánchez, Iván Fandiño, José María Manzanares Padre, Eduardo
Dávila Miura, Pedro Gutiérrez Moya “Niño de la Capea”, Pepín Liria y Óscar
García Higares.
Por el contrario, ningún novillero ni ningún rejoneador han
sido capaces de pasear trofeo alguno.
A lo largo de la historia han sido once los matadores
heridos por los toros triguereños, como son los casos de Pedrín Benjumea, José
Falcón, Curro Fuentes, Antonio Rojas, Mariano Jiménez, Manolo Mejías, Luís
Francisco Esplá, Manuel Jesús “El Cid”, Carlos Escolar “Frascuelo”, Javier
Castaño y José Carlos Venegas.
También ha habido toros muy destacados y, para la historia
han quedado algunos tan importantes como “Clavellino”, “Poleo”, “Fogonero”,
“Aragonés”, “Frijonero” y “Podador” que tuvieron el honor de conseguir el
premio al toro más bravo de la Feria de San Isidro concedido por el
Ayuntamiento de Madrid.
Hay también una amplia relación de otros toros que han
sido galardonados por diferentes motivos y que han servido para engrandecer el
nombre de la ganadería triguereña en la primera plaza del mundo.
Se acerca la fecha del 19 de marzo en la que se conmemora el cincuenta aniversario – 1966 (medio siglo ya )– de la alternativa de Antonio Ruíz
“Espartaco”, hecho que tuvo lugar en la plaza de toros de Huelva, tierra que, a
la postre, se convertiría en un auténtico talismán para esta dinastía pues, no
hay que olvidarlo, en 1.979 fue escenario de la alternativa del segundo
Espartaco de la familia, de Juan Antonio, y, en 1.989, del tercer eslabón de la
cadena, Francisco José, quien, curiosamente, había debutado con caballos en
Huelva.
Por tanto, la dinastía Espartaco está fuertemente ligada a
Huelva, donde, además, sus integrantes han conseguido importantes triunfos y
han sabido ganarse el aprecio de los aficionados choqueros que tiene como suyos
a estos toreros a los que siempre les ha prestado su apoyo.
Antonio Ruíz “Espartaco” se hizo matador de toros de manos
de Emilio Oliva, quien le cedió la muerte de “Labrador”, toro de 470 kilos de
la ganadería de Jiménez Prieto.
Testigo de la ceremonia fue Efraín Girón,
actuando también el rejoneador Álvaro Domecq que lidió una res de Tomás Prieto
de la Cal.
Esta fue la segunda alternativa que se concedió en la plaza
onubense, pues la primera la recibió Ángel Carmona “El Camisero” el 6 de
septiembre de 1.904.
El toricantano se lució en tres buenos lances al recibir al
de la ceremonia al que, con la muleta, le realizó una faena breve, con pases
por bajo, en redondos y por alto, sonando la música en su honor para terminar
de pinchazo y media, recibiendo muchas palmas.
En el otro, “Espartero”, de 452
kilos, Espartaco realizó una labor incolora, siendo volteado cuando manejaba la
muleta, para necesitar de varios pinchazos para acabar con su enemigo, y fue
avisado.
Ya se ha comentado la enorme relación de la dinastía
Espartaco con Huelva, por lo que, al conmemorarse esta bonita efeméride, la
afición taurina de nuestra tierra podría homenajear al torero de Espartinas.
Y
la mejor manera de hacerlo puede ser con la celebración de un festival en el
que intervengan los tres matadores de la dinastía – el padre y los dos hijos –
junto a otros amigos (y serán muchos los que quieran adherirse a este homenaje)
y, lógicamente, teniendo como escenario la plaza de toros de Huelva.
Si sus hijos, y de manera especial Juan Antonio, se echan
para adelante, podrían darle el mejor regalo para el veterano Antonio Espartaco
quien, sin duda alguna, disfrutaría con su presencia en el espectáculo. Juan
Antonio y Francisco José tienen en sus manos la posibilidad de organizar este
festejo en una fecha cercana a la conmemoración y, al mismo tiempo, realizar
una obra social al destinar la recaudación a una obra social onubense.
La idea está ahí y, cuando Antonio Ruíz “Espartaco” la
conoció, se emocionó y se ilusionó, de tal manera que él ya se veía, como hace
cincuenta años, haciendo el paseíllo en la plaza de toros de Huelva.
Hacer
feliz a este hombre es muy fácil y, si los hijos quieren echarse para adelante,
el homenaje puede ser un éxito total.