Una corrida de Joselito, muy cuajada aunque desigual, trajo al ruedo venteño los aires épicos, muy en consonancia con los hechos que se conmemoraban. Y fruto de ello, Javier Cortés y Gonzalo Caballero acabaron en la Enfermería con sendas cornadas; pero ambos no se dejaron intervenir hasta haber lidiado y matado a sus enemigos. Iván Vicente, con el lote más bonancible, dejó el sello de su buen sentido del toreo; le escatimaron un premio mayor con el que abrió la tarde.
MADRID.- Corrida goyesca en el Día de la Comunidad.
Algo menos de media entrada: 10.871 espectadores (46,1%). Toros de José M. Arroyo (1º y 4º con el hierro de El Tajo; los restante, de La Reina), bien pero desigualmente presentados, ofensivos y astifinos por delante, de juego muy dispar; el mejor, el 1º. Iván Vicente (de azulete con pasamanería negra), vuelta al ruedo y ovación tras aviso. Javier Cortés (de grana y pasamanería negra), silencio y una oreja; resulto herido. Gonzalo Caballero (de gris perla con pasamanería negra), silencio tras un aviso y gran ovación; resultó herido.
✔Parte facultativo de JAVIER CORTES: "Herida por asta de toro en 1/3 medio cara posterior muslo izquierdo, con una trayectoria ascendente de 20 cm., que produce destrozos en músculos isquiotibiales, contusiona nervio ciático y alcanza el fémur. Es intervenido quirúrgicamente en la enfermería de la plaza de toros. Se le traslada al Hospital San Francisco de Asís con cargo a la Fraternidad. Pronóstico: Grave. Firmado: Dr. García Leirado”.
✔Parte facultativo de GONZALO CABALLERO: “Herida por asta de toro en tercio superior cara lateral de muslo izquierdo con una trayectoria hacia dentro de 5 centímetros que produce desgarro de la fascia lata y músculo vasto interino. Contusión cervical pendiente de estudio radiológico. Es intervenido quirúrgicamente en la enfermería de la Plaza y se traslada al Hospital San Francisco de Asís con cargo a la Fraternidad. Pronóstico: Menos grave. Firmado: Dr. García Leirado”.
Una corrida con sus ribetes épicos, muy en consonancia con el espíritu del 2 de mayo, en la que dos toros de Joselito mandaron a sendos toreros a las manos del equipo médico de Las Ventas. Pero el conjunto de la tarde tuvo muchos altos y bajos, de la mano den la condición de los astados.
Nada que reprochar a la presentación de los seis bien armados ejemplares, salvo que 4º, 5º y 6º andaban muy pasados de báscula. Con diferencia, el de más clase resultó el que abría la tarde. En los restantes hubo de todo, ante el caballo y en la lidia a pie: sin hacer cosas feas, muy pronto se apagó el 2º; agarrado al piso el cinqueño que hizo 3º; claudicante el 4º, cuyas deslucidas acometidas no dejaba ver su fondo de clase; interesante aunque no fácil el muy veleto que salió en 5º lugar; con más nobleza que recorrido, también el 6º duró poco.
En la frialdad clásica del toro que abre la tarde, no se alcanzó a valorar en toda su dimensión la actuación de Iván Vicente, que supo exprimir las buenas condiciones del ejemplar de El Tajo. Después de unos lances con suavidad, toda su faena de muleta tuvo el marchamo de la torería, especialmente sobre la mano derecha. Con mucho gusto y no menos templanza. Lo mató por arriba y por derecho. Pero en el Placo entraron las dudas de su los pañuelos al aires eran la mitad+1. Merecía el trofeo. No pudo completar su tarde con el 4º, iba distraído y sin ritmo a los engaños. Dejó brochazos sueltos, pero no era posible una obra hilvanada.
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