
Vimos el toro en el campo con cercania lo que gusto mucho a todos los participantes y también tuvimos las clásicas becerras que todo el que quiso y tuvo valor demostrase su arte.
Muchas explicaciones de este mundo taurino tan especial a cargo del Maestro Espartaco, y por su hermano Francisco con el que también compartimos la jornada.
Para la Peña El Castoreño es muy importante un día como este, pues se crea afición, gracias a la grandeza de personas como el Maestro Espartaco.

No podíamos dejar de agradecer también a Marcelino Acosta y a su esposa Lourdes, el apoyo incondicional y desinteresado, que presta al Castoreño.
Por Juan Blandon
No hay comentarios:
Publicar un comentario