Los toros de Cuadri atrajeron al público
Cada año, volver a Las Ventas es como una liturgia, recorrer los pasillos, descubrir las nuevas exposiciones, adivinar esas pequeñas reformas (ahora las vidrieras que cubren los arcos de la primera planta) a la espera de esa gran intervención que siempre se anuncia y nunca se ejecuta, saludar a los de siempre y esperar a que rompa el pasodoble del primer paseíllo del año con la ilusión renovada.
Esta vez, la temporada madrileña comenzó con la Semana Santa, con una corrida de esas que invitan a los aficionados al toro, esos mismos Cuadri que hace un año pusieron la emoción en esta plaza y que de hondos y serios atrajeron a algo menos de tres cuartos de entrada, con un ambiente previo como de San Isidro, con protestas incluidas subrayando los abusivos precios de las entradas sueltas, entre otras cosas.