Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Opinión y Toros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Opinión y Toros. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de febrero de 2017

SOBRE FALLAS...

La primera feria de las grandes, Valencia, ya ha sido anunciada. En sus carteles abundan las figuras, como no podía ser de otro modo, toreros con proyección, algunos jóvenes y… los que apoya el propio Simón Casas.
Entre las ausencias, vienen a destacarse las de José Garrido y Juan del Álamo, ambos con salidas a hombros en las pasadas Fallas.
 Y qué explica esas ausencias, simplemente que no caben todos si existen compromisos de antemano por apoderamiento. 


Todo no se puede conjugar. Las figuras inamovibles no faltan, a excepción de Morante que se ha quedado fuera (en estos casos siempre se pueden argumentar discrepancias en los dineros o en las fechas) y el resto de puestos hay que repartirlos por distintos méritos, aunque, a lo que se ve, pesan más unos que otros.

miércoles, 21 de enero de 2015

Por poderes

Nos preguntamos :
¿Acaso no es un delito que un partido político ofrezca en su programa electoral que va a prohibir un Patrimonio Cultural amparado por la Constitución? 

Si no lo es, que nos lo expliquen. Porque entonces resultará que tenemos dos o tres o cuatro Constituciones. O que somos ciudadanos  de segunda. O que les importamos un bledo, menos nuestro dinero. No necesitamos administradores de nuestra inseguridad. No necesitamos recaudadores de impuestos. Necesitamos que nuestros impuestos y tasas nos den derecho a ser ciudadanos de primera.
Esto dice nuestra Constitución (artículo 46, Capítulo tercero del Título I: De los Derechos y Deberes Fundamentales):
“LOS PODERES PUBLICOS GARANTIZARAN LA CONSERVACION Y PROMOVERAN EL ENRIQUECIMIENTO DEL PATRIMONIO HISTORICO, CULTURAL Y ARTISTICO DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA Y DE LOS BIENES QUE LO INTEGRAN, CUALQUIERA QUE SEA SU REGIMEN JURIDICO Y SU TITULARIDAD. LA LEY PENAL SANCIONARÁ LOS ATENTADOS CONTRA ESTE PATRIMONIO”
Este espectáculo agraviado y perseguido a espaldas de la Constitución, ha sido la segunda actividad que más dinero ha dejado en las arcas públicas tras el fútbol. Entre el  IVA otros impuestos y las rentas de pisos de plazas, entre costes y gastos administrativos, de cien euros facturados, las administraciones han  ingresado muchos miles de eurosEse afán recaudatorio ha sido el papel más significado del poder público en el toreo. No la vigilancia de su libre derecho constitucional a existir.
El toreo sólo necesita exigir un derecho a sus Gobiernos: que haga cumplir la ley. Nada más. No necesita subvenciones ni ayudas de “papá Estado”. Ha de exigir con firmeza que se cumpla la ley, el derecho que nos da la ley y la Constitución. La seguridad jurídica para existir en el futuro que hoy no tiene la tauromaquia.
Esta dejación histórica, este incumplimiento grave de nuestros derechos Constitucionales (cumplidos sin embargo en Francia y en Colombia) ha de ser el discurso enérgico y diario de toda la Tauromaquia, público y aficionados incluidos, cada día y cada hora. Porque los distintos gobiernos, central y autonómicos, han metido la mano en el toreo no desde el punto de vista de la afirmación legal de un derecho y una libertad, sino sólo desde el punto de vista de reglamentos y recaudaciones.

 http://www.mundotoro.com/editorial-taurino

jueves, 27 de junio de 2013

LAS FIGURAS Y LA CLÁ



Una de las ventajas que tiene ser figura del toreo es tener una clá a su servicio.
 Tienen otras muchas ventajas, pero la clá es lo que más les diferencia del resto de los toreros. Si no puede con el toro es que ha sido imposible dadas las condiciones del burel, pero si pueden y le dan fiesta entonces es que se han inventado la faena.
 Y así con todo.

Gozar del favor de la clá es un auténtico privilegio, casi más allá que el de torear el ganado más adecuado para darle esa fiesta con la muleta que dicen es lo que pide el público actual. No es verdad, pero logra esaclá que se lo crea casi todo el mundo. Reciente, no hace ni un mes, que en Madrid y durante los dos primeros tercios una cuadrilla de banderilleros y el picador de turno dieron una vuelta clamorosa sin que el matador hubiera intervenido, salvo el permitir que aquello tan emotivo y emocionante sucediera.


Ahí, en ese caso, no se necesitó clá alguna, fue inédito, todo sucedió de forma espontánea por parte del público y tuvo su porqué. Se desmontó definitivamente que solo la muleta gusta o merece premio. Pero es que las figuras, que torean el toro que no aguanta ningún tercio más que el de muleta, y de qué manera, necesitan que se aireé esa tauromaquia tan simple y raquítica, Porque no es que solo sea bello o no lo que se hace en esos otros tercios, sino que se le impide, se le despoja, al toro de mostrar todas sus capacidades, dejándole un papel de mero comparsa de acompañamiento en la faena de muleta.
Repito que las figuras ya tienen infinitos privilegios, algunos no salen de un encaste nunca y si salen por una sola vez, sin que sirva de precedente, se topan con un victorino y, ahí están las imágenes, no para de correr y de sudar, dejando de lado su exquisito quehacer y la estética que le ha hecho rico. Lo de la clá forma parte de un sistema que empobrece en lugar de enriquecer y por ese camino o terminan educados, domesticados, los públicos o se les llama talibanes, locos o vaya usted a saber qué. Nada puede alterar el modo en el que quieren que la fiesta tenga forma.

Ese modo no es otro que un toro ad hoc para disfrute de la figura de turno y un coro muy amplio que coreen sus ‘hazañas’ y que insulten a los presidentes que no comulgan con el mismo sistema por ellos defendido. Esos mismos presidentes no son insultados cuando permiten lo terciados o anovillados que han pasado los toros que lidian, no son llamados cegatos cuando tienen que hacer la vista gorda con la invalidez de los astados o la nula simulación de la suerte de varas, etc. Solo son cegatos si niegan orejas… a las figuras.Una oreja de menos, por injusta que pudiera ser, siempre podrá ser un estímulo para mejorar, para superarse. La ceguera con el resto de obligaciones que tienen los presidentes, son un daño irreparable que nos lleva a la sima de la Fiesta, a la decadencia más absoluta. Todo eso le da igual a la clá. Vinieron a aplaudir, a recaudar orejas y a no dejar en mal lugar a la figura que toque y todo lo que no afecte al triunfalismo no es de su incumbencia.

España está llena de presidentes ineptos, pero no de figuras tramposas y ventajistas. Los presidentes no son justos con las figuras dice la clá, pero no dicen que con quien no son justos, la mayoría de las veces, es con los espectadores que pagan, a los que no defienden correctamente en los reconocimientos y en la devolución de los toros inválidos, en el desarrollo completo de la lidia. La clá actúa de parte y, por tanto, nada se puede esperar de ellos, ni siquiera un mínimo equilibrio para resultar creíbles.
Mientras exista una clá tan dependiente por un lado y tan desaforada por otro, las figuras serán dioses a los que el éxito hay que preparárselo en el campo, no deberá haber obstáculo en los reconocimientos de los toros a lidiar y, por supuesto, ninguna cicatería a la hora de obsequiarles con trofeos. 
Creíamos que el toreo era un arte, un sentimiento, una magia, una emoción, que perduraba para siempre en quien tenía la oportunidad de presenciarlo, pero eso no es así… si hablamos de las figuras y su conocida clá.

Por ANTOLIN CASTRO

jueves, 17 de noviembre de 2011

LA ILP
El tiempo que se lleva recogiendo firmas para la Iniciativa Legislativa Popular taurina es amplio ya que abarca casi todo el año 2011. Esta iniciativa, nacida a impulsos de la Federación de Entidades Taurinas de Cataluña, se promueve para blindar la Fiesta y defender con ella una de las señas de identidad española más arraigada en nuestro país y uno de sus símbolos más conocido universalmente.
Lamentablemente, a pocas fechas del plazo con el que cuenta la Iniciativa, todavía faltan firmas para llegar a las 500.000 que exige la Ley.
Me voy a permitir hacer unas reflexiones al respecto. La primera causa bastante tristeza al ver cómo en este periodo de tiempo pasado quienes deberían haber firmado la Iniciativa o se han escondido o no existen. Quiere ello decir que quienes queremos que la Fiesta esté protegida o somos unos soberbios que creemos que se protege sola, con los antecedentes que hay, o somos tan pocos que no podemos presumir de que esté tan arraigada como decimos. En ambos casos fallan los cálculos.
Claro que somos muchos más del medio millón los que daríamos muchas cosas por nuestra querida Fiesta, pero algo ha fallado y no son las ganas y la voluntad de la Federación promotora. Tener ganas y voluntad no es suficiente para localizar las firmas, se precisan de brazos ejecutores y de otros medios para dar la batalla. Han contado con poco apoyo externo, ni profesionales, ni medios, ni agrupaciones o peñas taurinas han dado la cara. Creyeron que iba a funcionar de oficio pero olvidaron que hay que trabajarlo.
Ahora, a pocas fechas del cierre, nos encontramos con que faltan cerca de 100.000 firmas para lograr el ansiado objetivo. Y debe conseguirse. Con él puede blindarse la Fiesta e incluso evitar el cierre definitivo de Barcelona. Hay que apoyar a quienes no han desmayado en su esfuerzo por conseguirlo, los pocos que lo han hecho, y demostrarles que aunque sea tarde es posible ser coherentes con nuestras ilusiones y deseos de una Fiesta duradera. Merecen los promotores también nuestro apoyo.
Claro que estoy de acuerdo con quienes mantienen que defender la Fiesta actual es como suicidarse. Que los toritos, las figuritas, los indultitos, la orejitis que padecemos no se merece defenderla. Llevan razón y me sumo a ese pensamiento, pero también es cierto que todos los males tienen remedio mientras existan y eso es lo que persigue la Iniciativa que la Fiesta siga existiendo, que tenga vida, el oxígeno que precisa para evitar a los que la odian.
Más tarde, aunque de inmediato, la siguiente iniciativa será perseguir no ya a quienes la odian, sino a quienes la denigran con sus actos y se aprovechan de ella. Una camarilla de individuos que han hecho de ella algo insulso y hasta intrascendente ¡¡con lo que siempre ha sido la Fiesta!! y que amparados en mil comodidades y fechorías hacen que pierda valores cada día. Pero para acabar con todas estas maldades no es la ILP, ha de ser otra iniciativa, también popular, la que ponga negro sobre blanco en el disparate que se exhibe casi todos los días y en casi todas las plazas.

Animo a una cosa y después a la otra. La primera, la consecución de las firmas, antes de que acabe el año; y la segunda, la de perseguir el fraude y exigir la autenticidad con todas nuestras fuerzas, para el año que viene. Terminada la temporada 2011 en España, como acción taurina solo nos queda firmar y alcanzar las firmas necesarias. Si no lo hiciste, todavía estás a tiempo .

Por Antolín Castro