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jueves, 23 de julio de 2026

LOS MUNDIALES DE MORANTE

 


Si el diestro cigarrero tuviese a bien bordarse una estrella por cada faena histórica tendría un terno galáctico.

La selección de fútbol española se encumbró en 2010 cuando ya aquel joven espada era figura del toreo.Todos éramos más jóvenes, la fogosidad vital nos impedía saborear muchas cosas más allá del inmenso deseo del triunfo, fuese como fuese. Goles y orejas que significaban estar en lo más alto de la clasificación o del escalafón. 

Ahora en 2026 cuando se añade otra estrella dorada sobre el escudo nacional tenemos al torero como un mito.Al hito del bello gol con la zurda de Ferran en la final mundialista se le antepone por ejemplo el mágico natural de Morante en Portugal como paradigma de la eternidad.

Ahora , con los años ,como reza en el refrán ,sabemos más. La perspectiva de las líneas del tiempo podemos descifrarlas con nitidez desde la atalaya privilegiada donde se peinan las canas , donde se sienten los latidos y los ecos del tiempo con especial sentimiento.

El fútbol alcanzó su cenit de excelso juego combinativo de espacios y toques hasta superar posesiones increíbles con jugadores extraordinarios . El toreo se torno antológico  en un renacimiento de suertes con la gracia toreadora principalmente de un artista genial que conmueve los cimientos de los cánones estilísticos.

La segunda estrella ha sido disfrutada con pasión , fue tanta la superioridad que pareció fácil, como con el torero sevillano que parece que le falta toro tarde a tarde ,mientras despliega gloriosos trazos con las telas.

En el 2030 será la siguiente cita deportiva  y quizás  ya la coleta de Morante descanse expuesta en el museo tras tantas faenas de época  ,pero quizás también, que su nombre aparezca en la alineación y tengamos ganado otro mundial , otra estrella con el sello  morantista de su vástago ...

domingo, 10 de mayo de 2026

La penitencia.

 


Como el propio autor reconoce al inicio de su columna en la contra del diario El País edición papel –la digital la dejan para las crónicas de Antonio Lorca– de hoy domingo, Manuel Vicent vuelve a su cita anual con San Isidro y suelta su proclama, esta vez con título inequívoco, por si falta hiciera: «Alegato antitaurino».

A Vicent, tan antitaurino y prolífico en mostrarse así como antes otros grandes nombres de las letras españolas que no voy a citar por lo mismo que no vale la pena repetir la lista, tal que si la de los reyes godos se tratara, de eminentes taurinos,  le gusta refocilarse en los tintes más gore de las corridas de toros, sangre, vísceras, vómitos, heces…y, claro,  la tortura y muerte del animal como principio y fin del rito.

En esta ocasión y como signo de los tiempos, añade a su argumentario la asimilación ideológica y partidista de la tauromaquia que, resumida y con matices varios, sería: Derecha=taurinos; Izquierda=antitaurinos.

Lamentándolo mucho y con todo el dolor de mi afición taurina convertida en militancia,  no me queda otra que da visto lo visto, oído lo oído, en estos últimos años tanto en los medios de comunicación, tertulianos varios e incluso en las plaza de toros y durante la corrida (¡piensa que es Pedro Sánchez! al entrar a matar) vítores e himno incluidos. 

No vale como verdad absoluta repetir hasta la saciedad aquello de «los toros no son de derechas ni de izquierdas, son del pueblo». Y no vale porque mientras la izquierda -o lo que dice ser tal- hace bandera de antitaurinismo y desde ella  apenas se alzan voces discordantes, la derecha ha tomado por asalto el toreo desde un discurso identitario y con las ayudas económicas como señuelo.

Vicent  da en el clavo cuando , a modo de puntillazo certero, escribe en el último párrafo: «Si eres un político de derechas y no te gustan los toros, cállate, si quieres medrar; y al contrario, si durante la Feria de San Isidro asomas la jeta por un burladero y apoyas el codo en la maroma podrías llegar a ministro el día de mañana».

La Feria de San Isidro, casi un mes de toros y muchas tardes de «no hay billetes», como también antes la Feria de Abril y otras que vendrán, desde la inminente de Jerez de la Frontera, reapariciones de Morante y Roca Rey en ella, a las de Otoño y San Miguel (la del Pilar, tan señera, en el albur de una subasta), darán cuenta de que la tauromaquia, pese a unos y otros, sigue viva y con público joven en ella. 

Esto último, por cierto, tan cantado desde el taurinismo- y la derecha -como signo de rebelión de la juventud ante prohibiciones, bajo sospecha de muy evidente significación ideológica, no solo en la estética, que no es precisamente de chupas de cuero. Menos mal que llegado el buen tiempo el fachaleco sobra.

El País, diario, ya no es lo que era y no solo el paso del tiempo, la vida y la muerte, es responsable. Aquellas firmas que le dieron lustre, Haro Tecglen, Cueto, Umbral, Vázquez Montalbán, Pradera, Fernández Santos, Almudena Grandes, Javier Marías…o Joaquín Vidal, mucho más que un crítico taurino, ya solo están en el recuerdo y las hemerotecas.

Manuel Vicent sigue ahí y su columna isidril y antitaurina da cuenta de ello. Lo primero es una alegría, lo segundo una penitencia 

domingo, 5 de abril de 2026

AL CIELO CON ELLA


 La Tauromaquia revive esta tarde la inusitada expectación de una época dorada del toreo , somos coetáneos de un fulgurante momento en que los astros se posicionan en constelaciones para brillar espectacularmente. El espíritu de la añeja pasión española sigue latente con gran  fuerza en los albores del siglo XXI pese a las pésimas predicciones sobre su decadencia en un mundo de revolución digital.

 Esta tarde cuando se descerraje el portón del patio de cuadrillas maestrante entraremos en la dimensión histórica del rito taurino moderno en que la repercusión mediática de los acontecimientos se dispara por infinidad de canales . Quién pudiera ...viajar en el tiempo para vivir otros acontecimientos trascendentales de la evolución de la lidia decía nuestro añorado e insigne escritor Santi Ortiz. Hoy gracias a la televisión y muchos medios -Radio e Internet - podrán muchos aficionados estar sin asistir al coso , al tanto de todo lo que suceda en el templo sevillano. La oferta informativa es tan global -como nunca-y la ocasión lo merece que llega sin querer a todos . Ya no hace falta decir "yo estuve allí " , sino que pasamos a decir "yo la vi".

 Esta tarde se conjugan los tres tiempos verbales -pasado,presente y futuro - de la Fiesta. Siempre que el toro aporte la emoción necesaria en la histórica cita .Morante ,Roca Rey y David de Miranda conforman junto a la ganadería de Garcigrande un cartel estelar. 

El diestro cigarrero en el ocaso de su carrera , mostrándose con una genial plenitud artística, regresa a su anillo mágico, donde la antología de sus registros  y de sus musas se desbordan arrebatadamente.

El cóndor peruano aferrándose al cetro del escalafón con su valerosa madurez , apostando fuerte como un líder  ,asentado en su tirón popular en las taquillas. Su vuelo dominante afrontará sobre el cielo del Baratillo  con pundonor de figura los vaivenes del  sitio, de los terrenos, del clímax de competencia por sus galones.

Y el ciclón onubense que cierra la terna , con sus medallas de guerras . Un vendaval de méritos le llevan a litigar un sitio en el banquete. El peso de la púrpura pujando en las más altas instancias , ante todo el orbe taurino. Un diamante ya pulido ,sin techo de excelencias, una provocadora catarsis de emociones...

Todo se junta y arrebuja esta tarde sobre el amarillo albero. Las épocas pasadas nos hablan de corridas de relumbrón, donde la Fiesta trascendía y entraba en la leyenda dorada. Hoy toca pellizcarse y disfrutar de un evento de esa dimensión...Que Dios reparta suerte.



martes, 17 de marzo de 2026

De Miranda consolida su ascenso

 


Las Fallas certificaron el fuego torero del onubense que no desaprovecho la oportunidad de lucir sus credenciales en una plaza de primera y a comienzos de la temporada .Todavía sin el rodaje apropiado , David va mostrando el poso necesario para asentarse entre las figuras de lo alto del escalafón.

En Valencia resolvió un debut con nota alta ante una corrida de un encaste poco habitual en su trayectoria. El reto de los Santa Colomas de la ganadería de La Quinta propicio emoción y se vio la convicción de los toreros que sienten que han encontrado el camino.

 Los muletazos iniciales por abajo, mandones y templados, muy toreros, acabaron por afianzar al toro y  le cuajó una faena de mimo, digamos que en la acera de enfrente de quien se tiene o se tenía como un torero de guerra. Aprovechó la almibarada embestida del santacoloma, le ligó los muletazos muy dormidos, le aguantó algún amago cuando el fuelle se le acababa al toro y se metió al público en el bolsillo. Las manoletinas finales acabaron de macerarlo todo en un justo triunfo. Mató de una buena estocada y le concedieron una oreja, la única de la tarde.

lunes, 5 de enero de 2026

Lindo y querido...

 México es todavía un manantial de  profunda toreria .La personalidad de sus actores
  - afición, diestros y ganaderías -  hacen que el ritmo  de la Tauromaquia al otro lado del océano alcancen cotas de grandeza . Aunque en la actualidad no pase por sus mejores momentos ,sobre todo legales y de rechazo social , que aminora el número de festejos ,el paso por sus ferias de los espadas españoles siempre supone un logro  fundamental en sus conceptos , regresando mucho más cuajados a los ruedos hispánicos. 

La historia es larga y fecunda al respecto. El signo que forjó a muchas figuras desde antaño fue indudablemente la magicas temporadas  americanas que  hicieron el milagro de abrir un repertorio de bellísima expresividad , un asiento de los terrenos que garantizan una emoción real y sobre todo el convencimiento personal de las capacidades de cada cual, sean de línea artística como de aguerrida entrega.Además el cariño que se le profesa en aquellas tierras como ídolo a los toreros hacen que ir sea un regalo, una recompensa profesional que resulta impagable. Ellos lo saben y van . 


Cómo va a ir entre otros 
David de Miranda , que con el apoyo de su nuevo apoderado Enrique Ponce -un "consentido" por aquellos lares - le contrató varios festejos . El figurón de época llevando al diamante onubense suena a cine. Esperamos que todo salga bien , las expectativas están por todo lo alto.

jueves, 18 de diciembre de 2025

La pataleta final

 Sevilla no merecía una despedida así. La empresa Pagés ha cerrado su
etapa en la Maestranza con un portazo impropio de quien ha dirigido durante años una de las plazas más importantes del mundo taurino. Un adiós escondido en un escueto mensaje en redes —primero y último gesto— y, como colofón, una decisión tan incomprensible como dañina: la eliminación de las
 redes sociales y de la página web oficial de la plaza de toros de Sevilla.


No es un gesto menor. Es, sencillamente, una pataleta. El enfado mal digerido de quien, al perder el timón, decide llevarse consigo todo lo que considera suyo, aunque no le pertenezca moralmente. La reacción recuerda más al berrinche de un niño al que le esconden los juguetes que al comportamiento esperado de una empresa que ha estado al frente de la joya hispalense. Cuesta imaginar que alguien como Don Diodoro Canorea hubiera abandonado la Maestranza de este modo, y con tan poco respeto hacia su historia.


Porque borrar archivos, eliminar contenidos y hacer desaparecer años de información digital no es un acto administrativo: es atentar contra la 
memoria. Contra la memoria de una plaza que ha marcado el rumbo del toreo durante generaciones. Es cierto que siempre nos quedará la prensa escrita —bendita sea—, pero en la sociedad actual el soporte digital es esencial, especialmente para quienes vienen detrás.

Para los jóvenes aficionados, la web y las redes no son un complemento: son la puerta de entrada. Un portal donde consultar datos, leer crónicas, conocer la historia y comprender la dimensión de una plaza como Sevilla es un tesoro. Un material de enorme valor cultural y divulgativo que hoy se consume, mayoritariamente, en formato digital. Por eso, eliminarlo todo no solo es de muy mal gusto: es una grave irresponsabilidad.

Lo lógico —y lo habitual— hubiera sido traspasar esos activos a la nueva empresa, o negociar su cesión por el valor que se estimase oportuno. Eso entra dentro de la normalidad empresarial. Lo que no es tolerable es destruirlo todo por el simple hecho de no continuar al frente, en un gesto de “me enfado y me llevo lo mío” que deja muy mal sabor de boca.

Ahora, Lances del Futuro y José María Garzón afrontan un reto añadido. Tendrán que empezar prácticamente de cero. Es probable que la empresa saliente no haya dejado ni accesos, ni cuentas, ni información útil. Están en su derecho, sí, pero han dinamitado por completo un proyecto de comunicación que, con sus aciertos y defectos, estaba ya consolidado. Reconstruirlo será uno de los grandes desafíos.

Eso sí, también es una oportunidad. La de crear un proyecto de comunicación verdaderamente acorde a los tiempos, más ambicioso y más valiente. Sevilla había comenzado a asomarse al nuevo lenguaje de las redes, pero ahora toca romper clichés y barreras, y mirar de frente a las nuevas generaciones. Ahí hay un espejo claro en el que fijarse: Madrid.

Garzón ya ha dado algunas pistas. La presentación pública de los carteles en una gala a mediados de febrero será el primer gesto de una nueva etapa. A ello se sumará la creación de un portal digital de comunicación directa con los abonados, con espacios para opiniones, sugerencias e inquietudes, además de ventajas económicas y planes de fidelización. Una apuesta por modernizar la gestión y, sobre todo, por dar voz a quienes sostienen la plaza pasando por taquilla.


Porque los abonados son el verdadero pilar de la Maestranza. Y si Sevilla quiere mirar al futuro sin renunciar a su grandeza, hay que cuidarlos, escucharlos y recuperarlos. Pero todo eso empieza por algo elemental: respetar la memoria. Y la memoria, cuando se borra, cuesta mucho volver a escribirla.

martes, 2 de diciembre de 2025

EL CRISOL ESTILíSTICO

 


La actualidad invernal nos propició una sensacional noticia con el dueto taurino formado in extremis en Cetrina,donde dos toreros unieron sus destinos para un futuro inmediato. 

Se cerraron los dimes y diretes sobre quien sería el conductor de la carrera de David de Miranda en la temporada venidera tras sus importantes triunfos de este glorioso año. El casting de apoderados expectantes al puesto finalizó de manera brillante con la elección del mítico torero valenciano Enrique Ponce que ya retirado y reputado como figurón de época se embarca como debutante en las gestiones propias para encauzar al triguereño en las grandes ferias .

Reconforta que no se pierdan en los anales tanto talento demostrado en el albero y que se puedan transformar en otro artífice del rito. Ponce tiene que barajar las cartas en otra faceta después de culminar una dilatada trayectoria en los ruedos con matrícula de honor. El reto es ilusionante dado el nivel que el diestro onubense ha demostrado, y eso que aún está por alcanzar el techo que se le atisba como máxima figura del toreo. 

El tándem formado promete mucho. Históricamente la unión de sabiduría y experiencia con la la fuerza de la ilusión siempre potencia y eleva de forma meteórica al aspirante.En este caso destaca que ambos espadas tienen conceptos distintos. Las expectativas por tanto elevan la apuesta en ambos sentidos ,y quizás estemos ante uno de los proyectos mas bonitos que se pueden dar en la actualidad. Para rizar todavía más el asunto todo parte desde la independencia de las casas grandes que manejan el cotarro. Fiel a la metodología llevada siempre  por el maestro con su equipo comandado  por Palomares como hombre de los despachos. Llegar y mantenerse en puestos de categoría deberán ganarse en cada plaza para abrirse paso con tantos carteles cerrados, confeccionados por intereses empresariales antes de tener en cuenta  el real de los públicos que abonan la entrada para ver y paladear una tauromaquia distinta.


El crisol musical puesto en escena en La
Malagueta fue una propuesta innovadora del valenciano. El camino que ahora empiezan en coalición promete surcar un estilo de difícil definición , tal vez valga un "clasicismo temerario"  en que las distancias y los terrenos tengan un sabor delicatessen taurino nunca visto. El crisol estilístico es una aspiración de superación artística, una fusión  de cualidades para discernir la lidia en función al toro como oponente al que seducir con las telas deleitando al aficionado exponiendo la vida en cada trazo, cada toque ,cada paso...

Ponce y Miranda son un revulsivo para la Fiesta Brava.Los verdaderos lances de futuro los encarnan ellos. 

Suerte maestros.

sábado, 9 de agosto de 2025

El toro, por encima de todo

 


En el toreo todo empieza y todo termina en el toro. Puede parecer una obviedad, pero a veces hay que recordarlo. Sin toro íntegro no hay emoción, y sin emoción no hay verdad, y sin verdad no hay toreo que aguante. Las plazas lo saben, el aficionado lo exige y el buen profesional lo respeta.

En ferias como Pamplona o Bilbao el toro es la medida de todas las cosas. El trapío no se negocia, la seriedad es norma y el que no está preparado queda retratado. Ahí, más que nunca, el animal manda. No hay hueco para maquillajes ni para comodidades. Es el toro el que decide si un torero se crece o se diluye, si una faena pasa a la historia o se olvida al día siguiente.

Pero no basta con que el toro sea grande y serio de cara. La integridad es también bravura, fondo, emoción en cada embestida. Un toro que se arranca de lejos y pelea en el peto, que humilla en la muleta y mantiene la transmisión hasta el último pase. Eso es lo que eleva una tarde, lo que justifica la entrada y lo que diferencia la Fiesta de cualquier otro espectáculo.

Cuando se olvida esta base, el toreo se convierte en un teatro sin guion. Podrá haber estética, podrá haber técnica, pero sin toro auténtico no hay nada. Y lo peor es que el público, incluso el que no entiende de reglamentos ni encastes, lo percibe. Sabe cuándo le están dando gato por liebre.

El toreo, como cualquier arte, puede evolucionar. Lo que no puede es traicionar su esencia. Y esa esencia tiene nombre, peso y pitones: el toro. Por eso, más allá de figuras, carteles y modas, lo que garantiza el futuro de la Fiesta es mantenerlo por encima de todo. Porque mientras haya toro íntegro, habrá verdad. Y mientras haya verdad, el toreo seguirá teniendo sentido.

Por Sergio Hueso

 

sábado, 30 de noviembre de 2024

Reivindicar al empresario

 


Por José Carlos Arévalo


Como el empresario tiene el poder de programar las corridas, o sea de programar la Fiesta, es lógico que sobre él recaigan todas las críticas. Pero que sea el malo de la película revela una incapacidad de análisis de quienes vigilantes, pero no muy perspicaces, comentamos la oferta de carteles feriales y, en el caso de Madrid y Sevilla, únicas plazas de temporada, sus propuestas para el año taurino.

La singularidad del empresario taurino no tiene parangón con el empresariado de otros sectores. Es, obviamente, dueño de su empresa pero no de las plazas que gestiona. De hecho, en España la tauromaquia no es un mercado privado sino intervenido, a efectos de legislación y gestión, por las instituciones comunitarias y locales, formulación mixta de la que se benefició la Fiesta cuando el Estado era un paraguas protector frente a los seculares ataques antitaurinos, tanto internos como exteriores. Pero esa entente pertenece al pasado. 

Hoy, los políticos y funcionarios de las CCAA responsables de la tauromaquia no suelen tener la afición y el conocimiento de sus colegas de antaño, lo que se traduce en una nociva morosidad reglamentaria, y respecto a la empresa en el planteamiento de unos pliegos adjudicatarios de las plazas que castran la posibilidad de una explotación profesionalizada del mercado.

Tres son los grandes problemas estructurales que afectan negativamente a las empresas taurinas: Uno, concesiones de explotación cortoplacistas; Dos, bloqueo ilegal a las nuevas empresas concursantes; y Tres, utilización generalizada del concurso como pantalla legal de adjudicaciones a dedo.

El primero (concesiones de explotación de cuatro, tres, dos y hasta un año) impide una planificación, ni siquiera a medio plazo, de ampliación y fidelización del mercado: crecimiento del número de espectadores y de abonados, pues nadie invierte para que el inmediato sucesor sea el beneficiario de su inversión. Casos como el de Manolo Chopera en la Plaza de Madrid, que amplió en más de un cien por ciento el número de abonados, legado del que se benefició la siguiente empresa adjudicataria, son irrepetibles. Por otra parte, la gestión cortoplacista impuesta por los pliegos adjudicatarios, ha promovido otra política, la del “coge el dinero y corre”, que tuvo como consecuencia el desarraigo de las plazas con respecto a las ciudades donde están enclavadas.

El segundo contradice los verdaderos objetivos de un pliego adjudicatario: la renovación generacional de la empresa taurina. ¿Cómo es posible que un pliego privilegie la antigüedad sobre la calidad de la oferta, cerrando el paso a evaluar su calidad? ¿Cómo es posible que un concurso público transgreda la normativa comunitaria respecto al concurso público? La indigencia en cuanto al actual, pobre y adocenado número de empresas taurinas es la consecuencia palpable del mediocre, negligente y perjudicial talante que hoy gravita sobre la propiedad de las plazas públicas.

Y el tercero es tan cierto como indemostrable. Si nos atenemos a los concursos de las plazas de máxima categoría en las últimas décadas, las adjudicaciones fueron legales… pero todas tuvieron un sucesor designado.

Así es el contexto donde vive, o sobrevive, la empresa taurina. Lo cual no es óbice para denunciar la gestión de la última temporada. Para no pecar de fatalista, no tengo inconveniente en señalar como muy positivo el último cuatrienio de la Plaza de Sevilla, pues aún siendo, a mi juicio, una plaza en estado de subexplotación, ha programado ferias deslumbrantes. La casa Matilla ha mantenido un alto nivel de programación en las plazas que gestiona. Y entre los empresarios renovadores, destaco en primer lugar a José María Garzón por la alta calidad de sus carteles y su innovadora política de comunicación en este tiempo de aislamiento mediático de la tauromaquia. Así mismo, resulta encomiable la revitalización de la Fiesta en muchas de las plazas gestionadas por Tauroemoción. 

Entre las pequeñas empresas merece destacarse la gestión de Carmelo en sus plazas del Rincón. Posiblemente la relación sea parcial y, por tanto, injusta. Pero es todo un dato que sean las empresas que a bote pronto se vienen a la cabeza.

Dicho esto, resulta escandaloso el paupérrimo uso que la empresa taurina ha hecho del actual y rico escalafón de matadores, y en este déficit incluyo a las empresas que acabo de mencionar. Se diría que el empresario de hoy no hace un análisis profesional de dicho escalafón. Es inadmisible la cantidad de buenos toreros que no hubieran perjudicado en absoluto la venta de localidades, ni gravado el coste de los carteles y que se han quedado sentados en casa. Lo que se ha visto este año en los ruedos no responde a la riqueza de la presente nómina de matadores. Peor aún es que las empresas de las grandes plazas no hayan pactado una acción conjunta de programación para las novilladas, injustamente infravaloradas y con un elenco de novilleros de alto nivel. Debe ser que el empresario de hoy está tan ocupado por el presente que no dedica un minuto a preocuparse por el futuro.   

¿Reivindicar al empresario? Por supuesto. Y porque su trabajo es determinante para el futuro de las corridas de toros, la crítica, que moviliza la reflexión del criticado, debe acompañar su gestión. La coba adormece, el palo despierta.

miércoles, 20 de noviembre de 2024

Reivindicar al torero

 Por José Carlos Arévalo


El sostenedor de la Fiesta es el torero. Por una sola razón: es el que torea. Nunca decimos qué cinco verónicas tan buenas dio el toro “fulanito”, siempre decimos qué cinco verónicas tan buenas dio, por ejemplo, Morante. Y es que el toro embiste, pero quien torea es el torero.

Evidente, el protagonista de la Fiesta es el hombre, no el toro. Esto lo tiene muy claro el público, e incluyo a los aficionados sin ínfulas profesorales, que van o no van a la plaza según sean los toreros anunciados, y no por la ganadería que se vaya a lidiar.

Pero el toro es importante, importantísimo. Más que el óleo para el pintor, el barro para escultor y los instrumentos para el músico. Frente estos materiales yertos, el toro está vivo y en cada embestida quiere matar al artista. Lo que reduplica su importancia. Gracias a su amenaza letal consigue que el torero sea el único artista del mundo que compromete su vida con su arte.

Por eso, el torero fue un ídolo de masas. Es la reencarnación del joven héroe que vence a la violencia original de la tierra, el artista que convierte la naturaleza en paisaje, el demiurgo que amansa a la fiera. Y además, es el rebelde triunfador que se pone el mundo por montera, que se saltaba un cerrado orden social a la torera, el joven osado que siendo pobre se hace rico.     

Pero ahora el torero ha pasado de ídolo de masas a personaje público desconocido. Y la culpa no la tiene la Fiesta, ni el hipercriticismo de los aficionados. El cambio se debe al apagón periodístico sufrido por todo lo relacionado con la tauromaquia. ¿Quién cortó la luz informativa al que sigue siendo el segundo espectáculo de masas? Nadie. Pero detrás de nadie está el animalismo con sus falaces argumentos y ese buenismo siempre eficaz con la gente que cree que un ciervo es Bambi y el toro un buen padre de familia. Y esa gente es mucha gente.

De modo que: ¡Torero, asesino! Un día recibí la postal de un animalista. La imagen: un toro corneando a José Tomás en la plaza de Badajoz. El reverso decía: le está bien empleado al asesino de toros.

Necios asalvajados hay pocos. Pero los indiferentes son muchos. El tácito boicot informativo ha invisibilizado la Fiesta y ya el gran público no diferencia a uno de otro torero.  Salvo dos diestros, Morante y Roca Rey, casi ningún otro tiene fuerza en la taquilla. Y el animalista antitaurino se frota las manos: la destrucción de la imagen del torero es el principio del fin.

Para empezar, la anonimia del torero ha cambiado la trama de los despachos. Sin opinión publicada, sin información, la opinión pública desaparece y perece la fuerza del torero: el guirigay taurino en las redes solo es ruido de gueto, Y si todos los toreros, menos la media docena de siempre, son intercambiables para el gran público, el que llena la plaza, cambian las reglas del juego. A saber:

  • El empresario tiene, como nunca antes, las manos libres y las cotizaciones toreras bajo control, como lo demuestra que todas las ferias, salvo Sevilla y Madrid, parecen la misma feria. Lo que resulta extraño, pues si la casi totalidad de los toreros, por muy buenos que sean algunos, tienen la misma capacidad de convocatoria, ¿por qué dejar sentados a tantos diestros de valía, a maestros veteranos en semi paro, a valores consolidados para la afición y desconocidos por el público, a jóvenes emergentes que no emergen, a recién alternativados para quienes ser novedad antes era un aval y hoy es un freno?
  • El torero es hoy un personaje público atípico. Desconocido por el gran público, a merced de un empresario conservador y acosado, pasmosamente infravalorado por muchos aficionados que desconfían de los toreros sin fuerza taquillera, y son la bestia negra del animalismo imperante que les ha robado hasta el Premio Nacional de las Bellas Artes. Y, sin embargo, torean mejor que nunca.

Destruir la imagen del protagonista de la Fiesta es dinamitar a la misma Fiesta. El antitaurino lo ha hecho con tanta eficacia como la que empleó para destruir la imagen del cazador. Y su triunfo ha sido la expulsión del toreo en los medios de comunicación de masas. Pero lo absurdo es que los supuestos buenos aficionados, para demostrar que lo son, nieguen ahora la mayor: que vivimos un tiempo taurino con un escalafón poblado de grandes toreros y que la ganadería de bravo está lidiando el toro más bravo y mejor presentado de la historia.

Para salvar a la Fiesta de la derrota a manos de los antitaurinos animalistas, que hoy incluso están en el Gobierno de la Nación, no hace falta mentir. Basta con decir la verdad. Y si ésta se dijera, la realidad de la Fiesta actual sería el clamor que rompiera las murallas del gueto donde la sinrazón de propios y extraños la han metido.

martes, 8 de octubre de 2024

" DOS TOROS "

 Neeskens  y " Cobradiezmos "

En dos días nos llenamos de un luto sentimental por nuestros ídolos . Aunque parezca ridícula la comparativa, con  ambos estallo la emoción más grande y cada uno en su parcela han sido y serán inolvidables   . 

El futbol y el toreo tienen ese don de incrustarse en nuestra caja negra particular  y en ellas tienen  páginas de oro y más si por edad y ocasión pudieron verle en presencia, en vivo , pues pese que existen muchos videos del futbolista apodado curiosamente como el toro y y del toro de Victorino Martín  la impresión in situ  fue de total admiración en los aficionados , fue  brutal. 

En los años setenta el holandés fue uno de esos centrocampistas de un poderío físico absoluto. Duro, vertical, directo, entregado e incansable , con desborde por pura potencia, pero también con un notable sentido táctico , gran rematador de cabeza y  de buen toque con ambos pies, cortador - pasador y un excepcional lanzador de penaltis .

 Esa mezcla de fuerza y técnica hizo de él uno de los mejores y más completos centrocampistas del mundo. En su momento y de todos los tiempos. Tanto en el Ajax  como en la "Naranja mecánica" holandesa y en el Barcelona  Johan fue fundamental. Una leyenda futbolística para muchas generaciones.



Y el toro "Cobradiezmos "es 
uno de los mejores toros que hayamos contemplado  en el ruedo . Mítico toro  para siempre de la ganadería y que será recordado por su bravura , sus hechuras de ensueño , por unas rítmicas y  repetitivas  embestidas super humillado como nunca se habían visto. Con una clase excepcional por ambos pitones. Se gano el tributo eterno.




 Fue la tarde del 13 de abril de 2017 , el diestro Manuel Escribano y el toro se encontraron en la Maestranza , y protagonizaron  un día para la gloria, una faena histórica que otorgó al noble morlaco el indulto. Se desbordo la alegría , nos reconfortamos con la lidia y todavía al recordarlo nos pellizca el alma.

Futbol y Toros , la vida , que continúe el espectáculo.


jueves, 29 de agosto de 2024

LA "TOMATINA DE LINARES"

 


Resaltaban los telediarios la gran expectación "internacional" sobre la festiva jornada del evento tomatero de Buñol  como fiesta mayor cuando en nuestro mundo taurino salto la noticia de que en el aniversario de Manolete en Linares  la terna se quedaba en encerrona tras baile de corrales. Eso si que tiene tomate...las cuadrillas de Morante y Manzanares hacen mutis por el foro y Curro Díaz apechuga como único espada para salvar el expediente en una plaza y un  día tan señalado.

Cada sorteo matinal es un suplicio para la autoridad en lucha con las cuadrillas , pero nunca se llega a romper el cartel como ahora a sucedido. La autoridad veterinaria y gubernativa cede muchas veces a los caprichos de las figuras y al revés también pasa . Todos recordamos festejos con toros impresentables que son pitados al principio pero que luego se lidian con normalidad e incluso son de triunfo...pero menoscabando la categoría  de todo el organigrama que tendría que velar por la integridad del espectáculo. Empresas, ganaderos , toreros , veterinarios , gubernativos y presidentes se resienten del cometido de dar grandeza al rito taurino. 

Cada plaza según su categoría y su idiosincrasia tiene argumentos para anunciarse séase ganadero o torero. Una vez encartelado hay que dar la cara lo mejor posible para bien de la fiesta y aunque siempre hay tiras y aflojas se abre el portón con todos los participantes contratados para beneplácito del respetable que religiosamente paga su entrada después de haberse organizado en viajes , presupuestos etc..

 La tomatina de Linares pone el listón del rigor del reglamento en primer plano y debería haber una formula para que nunca más vuelva a suceder, sancionando al que se quiera saltar a la torera y a última hora y  sin consecuencias lo contratado. Los enconamientos del sector son legítimos pero hay que llegar a acuerdos  para no dañar más hoy en día a la Tauromaquia que tanto decimos defender.

 Esperemos  se tomen medidas y que sirva de  ejemplo .



miércoles, 28 de agosto de 2024

EL PULSO DE LA FIESTA – Las Corridas Generales en pocas palabras

 Por José C. Arévalo

En Bilbao la gente ha ido a los toros cuando toreaba Roca Rey. Lógico. Pero qué pena.

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Tres cuartas partes de las plazas las llena el público. El resto, los aficionados. Siempre fue así. Solo los fuertes abonos quitan la razón a lo dicho.

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Antes había más público, hoy solo quedan los aficionados. La razón es bien sencilla: ayer los medios informaban sobre la Fiesta. Hoy la han expulsado de muchos periódicos, de la radio, de la televisión.

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A la Fiesta la han metido en un gueto. Solo Roca Rey la saca del gueto

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Me gusta la plaza de Bilbao. No se lo tiene creído como la de Madrid y la de Sevilla. Y tanto los aficionados como los espectadores saben catar el toreo.

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Si la crítica y los aficionados estuvieran informados sabrían que hay muy pocos toros en el campo y estarían más calladitos. Si por casualidad un aficionado leyera “La Dama de Abando” (historia de la antigua plaza de Bilbao) le sorprendería que en tiempos de los toreros de hierro los toros tenían menos trapío y romana que ahora.

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Daniel Luque hizo al primer toro de su mano a mano con Borja Jiménez una de las faenas más importantes de la temporada. Se enteró la plaza. El presidente, no. La crítica, tampoco.

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Si Borja Jiménez no estuviera en una admirable lucha por situarse, los presuntos buenos aficionados se habrían percatado del inspirado trazo que tiene el torero de Espartinas. Cuando llegue arriba será un torero de arte.

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En su primera actuación, a Roca Rey le robaron la Puerta Grande. En su segunda, una oreja. No sé por qué dan tanta coba al presidente de Vista Alegre. No tiene ni puta idea. Por cierto, R. R. dio los naturales más puros de la feria.

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Componer sin componer, inspiración y naturalidad, elegancia y verdad. Y el temple inexplicable. Por supuesto, hablo de Juan Ortega.

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Manzanares estuvo bien. Porque es un buen torero y un excelente matador. Lástima que la estructura de sus faenas siempre sea la misma. Y que a su elegante toreo le falte un poco más de apasionada sobredósis.

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Pablo Aguado une sevillanía y naturalidad. Da gusto verle. Pero hay que romperse un poquito.

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Seamos claros: La casta en el manso se llama genio. Dolores Aguirre lidió seis toros con genio y al que tenía la clase de sus ancestros “atanasios” no lo pudo lidiar por poca fuerza, pues el presidente, coherente en su incoherencia, no le perdonó como a muchos otros en esta feria.

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Si somos ecuánimes, el triunfador de Bilbao son dos: Borja Jiménez y Roca Rey. Y el héroe de Las Corridas Generales: Damián Castaño. Sí, héroe. Pero además torea francamente bien.

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Se despidieron de Bilbao Pablo Hermoso de Mendoza y Enrique Ponce. El navarro, que revolucionó el arte de Marialva, hizo una buena y académica faena. Nada que ver con la conmoción que lograba en sus buenos tiempos. El valenciano, líder de la regularidad triunfal en las tres últimas décadas, también hizo una buena y correcta faena. Nada que ver con los alborotos que antes formaba en Vista Alegre.

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Los bilbaínos han dejado las coas muy claras: O traen a las figuras en un ciclo competitivo o nos quedamos en casa. La verdad, razón tienen



Bilbao. Aste Nagusia. 2024