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miércoles, 11 de septiembre de 2024

Los toros, fiesta de la razón

 


‘La fiesta más culta del mundo’
, así se refería Federico García Lorca a los toros en su última entrevista, aparecida en el diario El Sol en junio de 1936, dos meses antes de su asesinato. Concebida en forma de diálogo con el caricaturista Luis Bagaría y considerada el testamento del poeta, a lo dicho sobre la tauromaquia, Federico añadiría: «Es el único sitio adonde se va con la seguridad de ver la muerte rodeada de la más deslumbradora belleza. ¿Qué sería de la primavera española, de nuestra sangre y de nuestra lengua si dejaran de sonar los clarines dramáticos de la corrida?».

Sol y sombra, contrastan estas palabras con las de Luis Cernuda, quien desde el exilio republicano escribiría en un poema, amargo como tantos de los suyos pero pleno de belleza y de verdad moral dedicado a España: «Estúpida y cruel, como su fiesta de los toros».

Esta reunión de opósitos evidencia el sabio y frágil equilibrio que en cada generación ha enfrentado a los partidarios y los detractores de las corridas. Si a Lorca la tauromaquia se le figuraba sabia, a Cernuda le parecía necia. Si para el granadino los toros eran fuente del idioma y raíz de la nación, para el sevillano eran alegoría de su levítica crueldad. Se trata de un debate visceral y legítimo, antiguo como la fiesta, bajo el que se han perpetrado y dirimido a lo largo de los siglos otras cuestiones, desde disputas teológicas a modelos de gobierno.

En los últimos tiempos este debate ha dejado de existir. En un contexto de «guerra cultural» y general revisionismo, la crítica de las razonas ha sido relevada por el imperio de un fundamentalismo sustentado en la irracionalidad animalista. No se trata del sentimiento humano que se compadece del dolor animal, sino de una creencia pseudo religiosa que iguala los Derechos del Hombre y el Ciudadano a la mera existencia de las bestias.

Hoy Federico García Lorca no podría hacer estas declaraciones sin arrostrar una general cancelación, una impugnación y enmienda a la totalidad de su obra y veríamos a los públicos boicotear ‘Yerma’ o ‘Bodas de sangre’.

Cuando las ideas pueden ser confrontadas los argumentos de autoridad se hacen innecesarios porque el examen se centra en las cuestiones en litigio. Por cada voz ilustre que se enarbolaba en favor de los toros, de Picasso a Hemingway, se podía esgrimir otra voz prestigiosa en contra, de Jovellanos a Baroja. Pero los sacripantes de la corrección política han declarado muerto el silogismo aristotélico, han cerrado la luz de la razón en una celda y han arrojado la llave al mar de las redes sociales. La tendencia ha sucedido a la inteligencia.

Bajo el viejo debate sobre los toros lo que subyace ahora es la cuestión de la libertad. De la libertad y de la razón si acaso no son un mismo y único principio como formulara Kant en el siglo de las luces.

‘El toreo y las luces’, así tituló el llorado Aquilino Duque sus memorias taurinas, que lo era del tiempo de Pepe Luis, y que daban inicio exponiendo el origen ilustrado de las corridas de toros. Lejos de la barbarie, el argumentario de la crueldad y la estulticia se desploma con un breve examen a la confrontación de a fiesta. Todavía hay en España vestigios de celebraciones tribales, pero eso no es materia de la tauromaquia sino de la antropología. 

En el siglo XVIII y bajo la inspiración enciclopedista surgen los primeros tratados del ‘Arte de torear’ como el de Pepe Hillo, de la plaza irregular, cuadrangular y caballeresca, donde el toro es alanceado, el festejo es trasladado al áureo redondel de ángulos muertos, del que fue precursora la plaza de Sevilla. Su traza ovoidal obedece a la pugna entre la elíptica planta de los anfiteatros clásicos que la inspiraron, según la luminosa intuición de Pedro Romero de Solís, y el óptimo círculo de la razón, como demostró su arquitecto conservador José Antonio Carbajal. Emblema de la armonía y el equilibrio arquitectónico, infinita teoría de arcos sucesivos («para un andaluz la felicidad aguarda siempre tras un arco», otra vez Cernuda) en la palabra Maestranza se cifra todo lo que hay áureo y apolíneo en la «razón incorpórea» de la ciudad.

En la redonda, igualitaria y fraternal plaza de toros, en sus tendidos, palcos y gradas se representaba cada tarde el combate estamental, preludio de la revolución. El despotismo ilustrado prohibirá la ‘Escuela de tauromaquia de Sevilla’, que no surge para humillar a las universidades, sino para mitigar la tragedia de la cogida y la muerte.

No, no es cierta la tradición inculta de la fiesta, impugnada hoy por el anti humanismo y la irracionalidad. No nos cansaremos de recordar las palabras de Federico García Lorca emblema universal de la libertad: los toros son la fiesta más culta del mundo.

Ahora que la primavera sevillana de septiembre dora otra vez el albero de la Maestranza y los flamígeros clarines de San Miguel anuncian el auto sacramental de la corrida, marcharemos orgullosos a la plaza de toros, templo de la libertad y de la razón.


Artículo de José María Jurado 

miércoles, 7 de junio de 2023

Belmonte, sobre su eterno rival

 «Tanto le debo yo a Joselito como Joselito me debió a mí»

El crítico taurino Giraldillo entrevistó al legendario torero en Sevilla en 1943

Fue en Sevilla, en una tarde de otoño. El cronista taurino Manuel Sánchez del Arco, más conocido como Giraldillo, había coincidido con Juan Belmonteen una fiesta. Una hija de la ilustre actriz Carmen Díaz se había casado con un hijo del ganadero Campos Varela y en el Aljarafe, en un «bello mirador de su meseta, como en un palco que se asoma a la escena de gracia y amor que son Sevilla y Triana», ambos conversaron «nada menos que de Joselito».

Años atrás, en una tarde cordobesa, Giraldillo había escuchado de labios del « Guerra» la evocación de su época y, sobre todo, el juicio que mereció a Rafael la figura del « Espartero».

Y evocando aquella crónica nació ésta que publicó en 1943 y que tituló «Belmonte me habla de Joselito».

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A juicio del veterano periodista, Juan Belmonte era «un héroe de la vida española, en el sentido profundo y clásico de lo heroico». Representaba la pena y la gloria de las ascensiones. Su vida había tenido «buen periodismo y mejor literatura», pero Belmonte, «héroe de un arte y de una sociedad, en su camino desde la servidumbre al señorío, desde el drama jornalero al poderío económico», estaba «por encima de las exégesis». «Y, acaso, lo mismo que como hombre, como torero esté por encima de elogios y definiciones», añadía Giraldillo.

El cronista taurino pensaba que su figura se escaparía siempre de los críticos de toros. «En Belmonte no había que describir una faena, sino más bien que entender a un hombre», decía.

En esa tarde sevillana, Belmonte le habló así a Giraldillo de José Gómez Ortega, Joselito El Gallo, de cuya muerte se ha cumplido un siglo este año.

domingo, 15 de enero de 2023

PICASSO Y LOS TOROS

 «El toro soy yo» .


 Esta frase, que remeda la célebre cita de Gustave Flaubert, define con precisión la vinculación de Pablo Picasso con la tauromaquia, una relación de amor y añoranza.

Es de sobra conocida la obsesión que Picasso sintió por los toros en los últimos años de su vida, cuando se encontraba exiliado en Francia. Sin embargo y al igual que ocurrió con Goya, la iconografía taurina se proyecta en toda su obra , lo mismo en sus época cubista que en la realista, de igual manera en su faceta como pintor, que como ceramista, escultor, grabador, etc.

miércoles, 4 de mayo de 2022

Cunde el hedonismo en la Maestranza

El excesivo balance numérico de estos diez primeros festejos (cuatro puertas del Príncipe y veinticinco orejas) invitan a reflexionar sobre la deriva del criterio de la Plaza de Toros de Sevilla

 Por Jesús


Estamos a miércoles de farolillos y llevamos cuatro puertas del Príncipe y veinticinco orejas. ¿Es ésa una buena señal? Espero que leyeran la contracrónica de ayer (« devoción por los efectos especiales»), porque será ésta una continuación de aquella. En ningún caso pretendemos desmerecer lo que han realizado los toreros sobre el ruedo, pero sí reflexionar sobre esa desvirtuación que venimos advirtiendo en la identidad de esta plaza. El espectáculo de masas en el que se está convirtiendo el toreo (cuatro tardes ya con el cartel de 'No hay billetes') se rige por las pautas del triunfalismo y hedonismo. Apología de éxito y el placer como justificación de la fiesta. Un propósito populista que degrada el criterio y la categoría del gran templo del toreo.

Vaya por delante nuestra condena de cualquier improperio que se lance durante la lidia de un toro, pero el lamento de aquel aficionado de tendido de sol tenía su parte de razón: «Presidente, vas a poner esto como la plaza de Écija». Y fíjense que el presidente, con su parte de culpa, es el menos culpable de todos. Aquel hombre citó Écija como podría haber citado Olmeda de la Cuesta (Cuenca). Su mensaje había calado: triunfos más provincianos que capitalinos.Julián López 'El Juli' dio una magistral tarde de toros, pero el resultado numérico se antoja más que exagerado. Como todo lo que está ocurriendo en esta feria. El compañero y amigo Isaac Escalera lo resumía en un tuit, tras las dos orejas del primero de la tarde: «El Juli, máxima figura del toreo, ha estado más que sublime con el toro. Perfecto, natural y toreando despacio. Pero todas las faenas no son de dos orejas, por muy bien que esté un torero. Esto es el absoluto final. Qué pena. A mí me da pena la deriva absoluta que toma Sevilla». Qué habilidad para resumir con tanta exactitud, y en 280 caracteres, el naufragio de la Maestranza. El Juli había desorejado a un animal de evidente condición mansa, que se abría en los vuelos de la franela y le permitía torear como si de una becerra se tratase. Eso tiene todo el mérito del mundo, pero la carencia de emoción y peligro no pueden rubricarse con dos peludas. Ya puestos, en el cuarto, que es en el que verdaderamente se mostró pleno de capacidad y emoción, mereció cortar un rabo. Porque en Olmeda de la Cuesta lo importante no son los pinchazos, sino los triunfos: veintitrés orejas y cuatro puertas del Príncipe.

lunes, 11 de abril de 2022

AMARGA ENCERRONA

 «Emilio de Justo ha tenido mucha suerte, es un milagro que esa caída tan violenta no fuese fatal»


Después de no poder culminar su gran reto, el torero ya piensa en otro: «Yo no me voy a quedar con ese mal sabor, tengo que repetirlo»

Los plazos de recuperación oscilan entre tres y seis meses, por lo que no se descarta que tenga que perder la temporada

El torero cacereño podría abandonar La Fraternidad mañana y continuar la recuperación con un armazón para inmovilizar la zona de su gravísima lesión en la vértebras

Como si no hubiera mañana se tiró a matar Emilio de Justo, que sufrió una gravísima lesión cervical en su mayúscula apuesta en Las Ventas. Como si no hubiera mañana.

 Y eso que era el primer toro de su reto con media docena de bravos en Las Ventas. Todo corazón en la hora final, que a punto estuvo de serlo para el torero. Su frase en la entrevista en ABC retumbaba en el tendido: «Después del 10 de abril no hay vida para mí». No pensaba en nada más la figura de Torrejoncillo que en la tarde del Domingo de Ramos, una tarde de duras estaciones de Semana Santa cuando el parte confirmó la gravedad: "Fue explorado por un dolor cervical intenso y limitación funcional severa de la columna cervical, pero sin ninguna afectación neurológica sensitiva y motora".

lunes, 1 de noviembre de 2021

'Curro Romero, maestro del tiempo',

 


El mito de Curro Romero, uno de los grandes de la tauromaquia del siglo XX, se ha cimentado con grandes faenas en las plazas que dos décadas después de su retirada aún recuerdan los aficionados con nostalgia. En el albero es donde hablaba con su arte el torero de Camas, que una vez fuera del ruedo se mostraba esquivo y tímido, especialmente, frente a los medios de comunicación, por lo que muy pocos han conseguido entrar en su intimidad

Solo por este motivo, aunque se pueden citar muchos más, es un acontecimiento el estreno de 'Curro Romero, maestro del tiempo', con dirección y guión de Curro Sánchez Varela, dentro de la sección competitiva Panorama Andaluz del Festival de Sevilla de cine europeo, porque como señala su también guionista y productor ejecutivo, Alberto García Reyes, «el verdadero narrador del documental es el propio Faraón de Camas».

martes, 16 de febrero de 2021

El origen de «Suspiros de España»

 


Sus notas han envuelto faenas de cante grande por toda piel de toro, como la última tarde de Morante de la Puebla en Córdoba el día de la Hispanidad. «Suspiros de España» es para muchos el pasodoble más grande y emotivo de todos los pasodobles.

Compuesto por el maestro Antonio Álvarez Alonso mientras amenizaba las tertulias nocturnas de un café de Cartagena en la primavera de 1902, su nacimiento fue así de curioso, según se relata en el libro «La copla y los toros», de Manuel Román: «En uno de los obligados descansos, el maestro, que era también compositor aunque de obra poco conocida, se reunió unos minutos para departir con una peña de amigos. Se suscitó una animada discusión sobre si Álvarez Alonso sería capaz de componer una pieza en pocos minutos. La apuesta fue aceptada por el músico, quien únicamente insistió que le precisaran qué clase de pieza demandaban, para no recurrir a alguna que ya estuviera creada. No hubo engaño en ese sentido y como quiera que los contertulios le solicitaron un pasodoble, el maestro se retiró a un rincón y al cabo de menos de una hora, por sorprendente que parezca, dio fin cumplido a su obra. Que estrenaría en esa velada, entre el estupor de sus paisanos, quienes noblemente le premiaron con sonadas ovaciones».

La confitería y el bautismo

Después de aquel improvisado estreno -habría uno «oficial» por la Infantería de Marina- y mientras se encaminaban a sus casas, aquellos que habían presenciado el nacimiento de este popularísimo pasodoble insistieron en que había que bautizar la pieza. Así llegó la inspiración: «Detúvose la comitiva -cuenta Román-, a instancias del maestro, ante el escaparate de una conocida confitería, que exhibía unos dulces muy apreciados en el área levantina, y tras observarlos, el compositor se dirigió al grupo: «¡Ya lo tengo! El pasodoble se llamará "Suspiros de España". Estaba clara la alusión: al nombre del pastel y al del café cartagenero».


Dos décadas más tarde, en 1925, se grabaría por primera vez. La voz: de Conchita Supervía, mezzosoprano lírica catalana. El compositor José Antonio Álvarez Cantos, sobrino del creador de Martos, le había puesto la letra. El inicio rezaba así: "Español es mi querer./ Suspiro por mi España/ desde el amanecer./ Resplandor de sangre y sol./ Orgullo de mi España,/ patria, patria...» Después, según se explica en el mencionado libro, se modificaría la letra, grabada por Lolita Sevilla, aunque no la partitura: «Siento en mí triste emoción./ Me voy sufriendo lejos de ti/ y se desgarra mi corazón...»

«Suspiros de España» pondría también el título a la película de 1939 protagonizada por Estrellita Castro. «Quiso Dios con su poder/ fundir cuatro rayitos de sol/ y hacer con ellos una mujer./ Y al cumplir su voluntad/ en un jardín de España nací/ como la flor en el rosal./ Tierra gloriosa de mi querer/ tierra bendita de perfume y pasión./ España, en toda flor a tus pies/ suspira un corazón...»

A Álvarez Alonso no le sonaron los tres avisos mientras creaba su «faena»: ni una hora cuentan que tardó en la invención de una composición magistral. Un señor pasodoble.

miércoles, 30 de septiembre de 2020

«Las fincas de toros son el mejor santuario natural»

 


Si desapareciera el toreo, todas las fincas, que cubren más de un 20% de la superficie de España, cambiarían de uso y la biodiversidad que albergan desparecería en gran parte, explica el zoólogo y documentalista Fernando López- Mirones.

Es también uno de los pocos naturalistas que no duda en afirmar, en plena polémica de la fiesta taurina, que «las fincas de toros son los mejores santuarios naturales. Lo mejor que te puede ocurrir si eres una cigüeña negra, un águila imperial o un lince es que tu casa esté dentro de una de esas fincas. Y esta paradoja la he descubierto rodando. No estoy opinando, estoy contando una realidad. A los toros se los maneja a caballo para que ni siquiera oigan motores, porque les molestan. Nadie caza ni coge setas. Entre lo que vigila el propio toro y los ganaderos y que esto produce dinero porque hay corridas detrás, en esas fincas no hay quien se cuele. Sin embargo, vas a Doñana o Monfragüe y no tarda en aparecer alguien que se ofrece a franquearte el paso de noche para alguna actividad ilegal», denuncia.

Si se elimina el toreo, asegura, no solo desaparecerá el toro de lidia: «Todas esas fincas, más de un 20% de la superficie de España, cambiarían de uso, y la biodiversidad que albergan desparecería en gran parte. Se cambiarían los árboles por carreteras y edificios». Asegura con un punto de ironía que el «medio» ambiente tiene otra «mitad»: «Las cosas, por muy naturales que sean, hay que mantenerlas. ¿Y cómo mantendremos los santuarios creados en torno a los toros sin aporte de dinero?», se pregunta.


miércoles, 27 de mayo de 2020

OTRO TEMPLO TAURINO

La Librería Rodríguez de Madrid,
 es lo más parecido a la Biblioteca de Alejandría del toreo, toda una institución cultural, histórica y patrimonial, de la memoria española.
Dirección: Paseo Marqués de Zafra, 31, 28028 Madrid
Teléfono: 917 25 26 80

 Mayo de cualquier año sin Covid-19. José Alfredo, un aficionado mexicano que no se pierde una feria, aterriza en Madrid como cada San Isidro . No pasa ni por el hotel para dejar el equipaje. Su primer destino: Marqués de Zafra, 31. Allí se alza el templo de la literatura taurina, la librería Rodríguez, ejemplo de que la tauromaquia es un cultura. «Muchos clientes extranjeros, de México, Francia o Perú, vienen directamente desde el avión, deseosos de comprar nuestras obras. Algunos llegan con las maletas vacías y las llenan de libros, aunque eso no sucede esta temporada», cuenta Carlos Ballesteros Rodríguez, la cuarta generación de esta familia de libreros. No hay compradores así hoy.
En realidad, en el primer día de la fase Cero Punto Cinco, «ya sin cita previa», solo uno se interesó por «Las últimas 24 horas de Joselito el Gallo».
El libro de un centenario | José Luis Cantos Torres Es su centenario y la mayoría de pedidos durante el confinamiento han versado sobre Gallito: «Marcó la cumbre del toreo y sus libros han sido los más reclamados en nuestra web; también se han vendido novelas no taurinas, pero no al nivel esperado por tanto miedo e incertidumbre por la pandemia y la crisis; la gente se lo piensa mucho a la hora de gastarse el dinero. La realidad es que se ha vendido muy poco».
Madrid se ha quedado sin toros. Las vacas ya no enviudan a las cinco de la tarde, como evocaba Joaquín Vidal en una crónica. Son los libros los que visten de luto, sin manos que acaricien sus renglones torcidos, sin ojos que lean el flechazo de las sílabas y sin ese olor a almendras amargas de los amores de García Márquez, el Nobel apasionado por la Fiesta.
En el barrio de Ventas, el ruedo de las estanterías está lleno, pero los tendidos del público lector son un completo desierto en estas semanas de sol y moscas. «Se nota muchísimo: los bares y tiendas de la zona viven gran parte del año de lo que se factura en San Isidro. Mi negocio es muy estacional, lo que gano en mayo me sirve para mantenerme hasta octubre. Este año será ruinoso», se lamenta Ballesteros Rodríguez, encargado «del inventario, de la limpieza, de los paquetes, de ordenar... Estoy solo y es una locura mantener todo».
bibliofilos taurinos | Libros taurinos | ORIGENES E HISTORIA DE ...La eternidad cabe entre la primavera de «No hay billetes» de 2019 y esta de libros con «autores que escriben, pero sin apenas nadie que los compre, con los negocios de capa caída». Conmueve el silencio en la catedral de los sabios del toreo, escenario de encendidas tertulias cualquier otro mes de mayo. Son cerca de las dos y la librería Rodríguez, «la única del mundo especializada en toros», se cita únicamente con la soledad. Atrás quedan aquellos mediodías isidriles en los que los estantes de esta venteña calle se colmaban de manos que hojeaban páginas sepia con el árbol genealógico de las ganaderías a la salida del sorteo y buscaban los últimos tesoros. Los tendidos, reflejo de la situación de España, siguen vacíos.
 Ya lo advirtió Ortega y Gasset...
Biblioteca Digital de Castilla y León > Hierros y divisas de las ...Los libros del filósofo también figuran en los anaqueles que este librero de 41 años coloca desde una empinada escalera. «Aquí se hace mucho deporte», dice. Es el cuarto eslabón de una saga encabezada por dos Estanislao que, como su nombre, dieron gloria a la literatura del arte de Cúchares. La dinastía siguió con María Victoria y con su hijo, Carlos. «Se inauguró antes de los años veinte en la calle Abada, en 1935 se estableció en San Bernardo y en 1998 pasó a Marqués de Zafra», explica el penúltimo romántico del coleccionismo. «A pesar de las dificultades, amo este oficio y me gustaría que mis hijas lo mantuvieran», confiesa.
anales del toreo. introducción: josé velázquez - Comprar ...Más de tres mil títulos dan voz a siglos de memoria taurina, que son también la historia de España. Un tesoro cultural creado sobre un círculo: «A veces una misma familia nos compra libros para formar su biblioteca, nos la vende a la muerte del propietario y, por ejemplo, un nieto las vuelve a adquirir para conservar las joyas de sus antepasados».
 De Francia llegó el bien más preciado, «Anales del Toreo», de José Velázquez y Sánchez, «una obra que nos vendió un señor de París junto a todos sus fondos». Carlos cogió una furgoneta y emprendió, junto a su entonces novia, rumbo a Versalles: «Tardé más de diez horas en cargar los libros, pero mereció la pena. Y esos “Anales” son una maravilla, por un valor de 1.350 euros. Los hay más caros, como “La Dorotea”, Imprenta Real, 1654. Cuesta 1.500 euros». Hay piezas de auténtico lujo: «Carteles de seda de finales del siglo XIX y principios del XX, que han servido como regalos de boda, además de otros de papel de la época». Los diamantes de la corona: un cartel de 1850, con el Chiclanero, y otro de Beneficencia, con Machaquito y Lagartijo, en una corrida del 1 de junio de 1900 presidida por el Rey y la Reina. La hora: a las tres en punto.

«Señor Iglesias, déjese de prohibiciones. Los Estados totalitarios empiezan prohibiendo los toros y acaban prohibiendo las librerías taurinas»

Librería Rodríguez: Un día en el templo de la literatura taurina ...
Hasta el momento, este rincón literario de Madrid solo abría por las mañanas. En soledad, como se escribe y como se lee, pero con la esperanza de que en esta fase 1 regrese el ruido. Al fondo de esas páginas calladas que gritan, la comunicación que tanto añora este librero: «Echo mucho de menos las relaciones con los clientes. Para mí el lector taurino es el mejor, gran conversador y el más respetuoso. Aquí vienen eruditos, bibliófilos, escritores, viejos aficionados que se ponen a torear y muchos jóvenes que se sienten atraídos por la tauromaquia y han salido del armario sin miedo a los insultos de antitaurinos; también, algún ganadero y muy pocos toreros». Es la radiografía del lector que hace el paseíllo en el ruedo de los Rodríguez, donde casi todo es ausencia: «A los libreros de Madrid nos ha afectado poderosamente la condena a no pasar de fase; además, necesitamos del turismo. Nos permitieron abrir las puertas para no recibir la ayuda por cese de actividad, pero con la gente metida en casa ha sido ruinoso. ¿De qué vale la salud si no se puede sostener la economía? En tiempos de miedo, incertidumbre y paro, apenas se venden libros».
En medio de la preocupación, comparte su sueño:
 «Tener una librería en Las Ventas. Si en las cuevas de Nerja puedes comprar un manual de Geología, en un epicentro cultural como la plaza de toros hay que mostrar y vender nuestra cultura, nuestra literatura, dar a conocer la Fiesta más allá de llaveros y otros souvenirs».
Plaza de Toros Las Ventas - Madrid - Web oficial

«Mi sueño es tener una librería en Las Ventas. Si en las cuevas de Nerja puedes comprar un manual de Geología, en un epicentro cultural como la plaza de toros hay que mostrar y vender nuestra literatura»
Bajo una pintura de Morante, con la firma de Diego Ramos, resplandece el arte: «Aunque le pese a algunos miembros del Gobierno, la Fiesta es cultura».Y lanza una petición: «Déjennos en paz. No queremos ayudas, solo que nos permitan dar y disfrutar de los toros sin reglas discriminatorias y sin que nos criminalicen». Porque sin corridas no hay paraíso para escritores ni cartelistas, «para tantas familias que viven de la tauromaquia».
Indignado con los ataques de Pablo Iglesias, le invita a visitar este sagrado templo de los más grandes autores de la literatura: «Señor Iglesias, déjese de prohibiciones. Los Estados totalitarios empiezan prohibiendo los toros y terminan prohibiendo los libros taurinos.
 Aquí tenemos libros de antitaurinos como Eugenio Noel, y los aficionados leen con respeto sus argumentos, sin vejaciones ni desprecios.
Librería Rodríguez: Un día en el templo de la literatura taurina ...
 La cultura taurina sale también reflejada en muchos de los libros de los viajeros del siglo XIX, que admiraban nuestra Fiesta». No puede acabar aquello que es eterno: «La literatura taurina es fuente inagotable de conocimiento y apertura de pensamiento». El pensamiento libre que refleja la tinta derramada sobre un silabario de bravura.


miércoles, 22 de abril de 2020

LA REUNIÓN TELEMÁTICA

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El Ministerio de Cultura ha mantenido esta tarde una reunión telemática con los estamentos taurinos. 
Su secretario general, Javier García Fernández, y el director general de Bellas Artes, Román Fernández-Baca, han escuchado las inquietudes del sector, con representantes de la Fundación del Toro de Lidia, la Unión de Criadores de Toros de Lidia, la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos, la Unión de Toreros y la Unión de Picadores y Banderilleros.