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jueves, 13 de julio de 2023

La fórmula sanferminera ...

 


Juli!, ¡Juli!,¡Juli!, era el grito de guerra hace unos años en Pamplona cuando Julián López actuaba en esta plaza. Ayer volvía por sus fueros El Juli con la faena más rotunda que le hemos visto en estas últimas temporadas. Un buen toro de Jandilla, de nombre Torbellino, hizo honor al mismo sin parar de embestir, muy humillado y con un pitón derecho de oro, un ejemplar que El Juli aprovechó de principio a fin. Ya se había gustado el torero en los delantales a pié junto y luego se emborrachó de derechazos de mano baja y largo trazo y dejó una tanda de naturales, los mejores muletazos de la tarde y de la feria.

Luego vino el final populista en las luquesinas que pusieron a hervir los tendidos. Este añadido populista restaba grandeza a la faena de muleta, pero estamos en Pamplona...El estoconazo final rubricó las dos orejas y la puerta grande. El Juli ya había cortado una oreja al segundo toro por una estocada pues la faena, técnica y sin brillo, no daba para tanto premio.

Cayetano acompañó a El Juli en la salida en hombros. Cortó las dos orejas a un gran toro de Jandilla que embestía con enorme temple y largura por el pitón derecho. Cayetano nunca estuvo a la altura del toro por lo que recurrió a la demagogía del toreo de rodillas, lo mismo que ya había utilizado en el tercero. Una cogida por la espalda, de la que salió ileso con mucha fortuna, acabó de completar la fórmula sanferminera del tremendismo.  Como la estocada fulminó al jandilla todo estaba visto. Dos orejas, claro

Antonio Ferrera tiró líneas al encastado jandilla que abrió plaza. En el cuarto se quiso gustar en derechazos a media altura pero el toro se vino abajo, muy apagado, sin dejarle opciones a Ferrera.

 Pamplona. Octava corrida. Lleno. Toros de Jandilla (6), de notable juego primero, quinto y sexto. Una corrida muy seria en conjunto, muy rematada. Antonio Ferrera (4), de blanco y oro. Pinchazo, estocada y descabello (saludos).Cinco pinchazos y estocada caída (silencio) El Juli (7), de gris plomo y oro. Estocada trasera (una oreja). Estocada (dos orejas). Cayetano (5), de rosa y oro. Estocada desprendida (una oreja).

miércoles, 12 de julio de 2023

San Fermín empieza a fallar...

 


Hace muchos años a los sanfermines se le colgó la etiqueta de "Feria del Toro", no tanto por su protagonismo indiscutible en los encierros como por la seriedad de las corridas que se lidian en esta feria. Y los años han confirmado a Pamplona como una plaza donde el trapío es algo que está fuera de discusión. Junto con Madrid y Bilbao esta plaza es un templo de la seriedad del toro y así ha sido durante décadas. Se pagan las corridas muy por encima del precio de mercado y los ganaderos responden con lo más escogido de sus camadas. Pero algo empieza a fallar.

Y lo demuestra la corrida de Núñez del Cuvillo de ayer, impresentable en general. Tres toros, tercero, quinto y sexto, que nunca debían haber pasado el reconocimiento. Para rematar la corrida no tuvo la casta que le permitiera emplearse a fondo y en la muleta llegaba muy a la defensiva y de escaso recorrido en la embestida. Con este género Roca Rey se montó , literalmente, en dos animalitos a los que después de intentar ligar los los muletazos, algo que apenas consiguió sobre la mano derecha especialmente en el sexto, recurrió al relumbrón de los pases cambiados por la espalda o los circulares invertidos, todo un recurso para encandilar a un público que ya lo adoptó como su torero. Con la espada no falla y tres orejas le abren la puerta grande

En este torbellino de populismo Morante de la Puebla ha sido la otra cara, la del toreo para gustarse, para paladear, no para atragantarse. Esas verónicas al cuarto toro son un monumento al toreo con el capote. No se puede pedir mas tersura, mas cadencia, más belleza. Con la muleta, en su primero, bordó unos ayudados, uno de trinchera y un molinete de cartel. Regusto, torería. Mantuvo en ambas faenas un tono de seriedad encajándose y por encima del lote.

Alejandro Talavante  ha  estado muy por encima de sus dos toros a los que sin aspavientos, aunque recurrió de rodillas mirando al tendido en el quinto, ha metido en la muleta especialmente a este último en tandas sobre la derecha. Labor de torero veterano al que uno siempre espera ver lo bueno de otros tiempos.

Pamplona. Séptima corrida. Lleno. 

Toros de Núñez del Cuvillo , una corrida muy muy por debajo de lo que se exige en Pamplona,, tercero, quinto y sexto impresentables, de juego pobre, desfondándose en general por falta de casta. Morante de la Puebla , de grana y oro. Pinchazo hondo (silencio). Dos pinchazos, media estocada y descabello. Un aviso (palmas). Alejandro Talavante , de ciruela y oro. Pinchazo, estocada desprendida y descabello (palmas). Estocada (vuelta). Roca Rey , de blanco y plata. Estocada (dos orejas). Estocada (una oreja)

domingo, 18 de junio de 2023

Fernando Adrián logra su segunda Puerta Grande

 Corrida de Beneficencia.


 

Menos de tres cuartos de entrada. Toros de Juan Pedro Domecq, Daniel Ruiz y Victoriano del Río (4), un revoltijo de ganaderías, toros desiguales de presentación, abroncado el tercero por su inaceptable aspecto, muy bravo en varas el quinto y de buen juego en la muleta el sexto. Sebastián Castella , de azul marino y oro. Pinchazo y estocada trasera. Un aviso (silencio). Estocada. Un aviso (vuelta). Emilio de Justo , de lila y oro. Estocada (silencio). Pinchazo, estocada y descabello. Un aviso (silencio). Fernando Adrián , de azul noche y oro. Estocada trasera y descabello (silencio). Estocada (dos orejas)

Una corrida de Beneficencia mal pensada , un auténtico despropósito con el resultado de lidiarse toros de tres ganaderías, ninguna de ellas, ni de lejos, triunfadora en San Isidro a pesar de ser la corrida, se suponía, de los mejores en la feria. Al final el despropósito se blanqueó en el último toro, de Juan Pedro Domecq, de dulce embestida y largo recorrido. Y esa perla se la llevó en el sorteo Fernando Adrián, que en San Isidro se encontró una puerta grande generosa y que ayer volvió a saborear  su suerte.

domingo, 30 de abril de 2023

Aldabonazo de Ginés Marín en La Maestranza

 

El joven matador extremeño corta dos merecidas orejas de un gran ejemplar de El Torero, guinda única de un encierro muy desigual que no permitió reeditar el milagro morantista


En el toreo lo breve, medido y bueno es más que suficiente para triunfar. No hace falta eso que hoy resulta inaguantable de faenas al borde del aviso. Y ayer Ginés Marín lo demostró con el tercer toro. Una faena en la que el torero extremeño fue dosificando las fuerzas del animal, dando las distancias justas para ir tejiendo una faena que fue creciendo, en la que el toreo al natural se hizo presente y en momentos alcanzó una dimensión considerable.



Ginés Marín
no se olvidó del efecto que tienen ahora el cambio de mano que llegaría después de unos naturales a pie junto exquisitos. Toda la faena muy seria, sin ventajismos ni populismos. Una estocada y dos orejas que son un aldabonazo de este torero en la Maestranza. El toro que cerró la tarde, áspero, punteando, sin dar ni un resquicio positivo, de templar y ligar, le cerró toda posibilidad de salir por esa Puerta del Príncipe que se había dejando entreabierta en su primer toro.

Morante de la Puebla sigue encelado y lo demostró en el primero de su lote, muy por encima de la poquísima casta del toro. Una faena llena de torería en la que se templó con hondura en los redondos, torerísimo en el molinete belmontino y con esos ayudados por alto para abrochar la faena, finalmente tumbó al de El Torero sin puntilla. El resto lo hizo un público encandilado todavía con lo del miércoles para una oreja. Su segundo toro, moruchón, no le dejó otra opción que andar con veteranía sorteando el viento y la embestida de cara por las nubes del manso.


Cayetano
fue perdiendo el rumbo en su primer toro que metía la cara por ambos pitones y que en principio le permitió bajar la mano sobre el pitón derecho en muletazos templaditos
. La faena se fue diluyendo para finalizar sin pena y ninguna gloria. Su segundo toro que reponía de lo, lindo se unió al ventarrón en la plaza para dejar a Cayetano en blanco. Ya se había dejando crudo un buen toro y este ya no daba ninguna opción para recomponer una tarde espesa del torero madrileño.

Abrió plaza el rejoneador portugués Ribeiro Telles que no pintaba nada en este cartel, como no fuera para que Morante no abriera plaza. Buena monta como es corriente en los lusitanos, sin alardes al clavar y muy pesado en el rejón de muerte no descabellando


Plaza de la Real Maestranza. Undécima corrida. Casi lleno. Toros de El Torero (4) y un toro para rejones de Passanha (4),una corrida que se empleó de forma muy desigual en los engaños, con calidad especialmente 2º y 3º de lidia ordinaria. El toro de rejones distraido. Morante de la Puebla (6), de canela y oro.Estocada corta (una oreja). Media estocada (saludos). Cayetano (4), de frambuesa y oro. Estocada tendida y descabello. Un aviso (silencio). Estocada (silencio). Ginés Marín (7), de salmón y oro. Estocada (dos orejas).Pinchazo y estocada. Un aviso (palmas). Antonio Ribeiro Telles (4). Pinchazo y bajonazo trasero (saludos)


sábado, 29 de abril de 2023

Roca Rey se impone por narices a los mansos

 


El otro día un público de rebujito y un presidente sin agallas le regalaron a Roca Rey una pueblerina Puerta del Príncipe y ayer casi se repite la historia aunque esta vez el palco estuvo en su sitio negando la segunda oreja del sexto toro. Muy bien. Al mismo tiempo hay que consignar que esta vez Roca Rey, sin que su labor mereciera dicho honor, ha cuajado una actuación muy seria, muy rotunda, con un lote manso, como casi toda la corrida.

En su primer toro el limeño se empeñó en poderle al toro por el pitón izquierdo, siempre muy ceñido y mandando por bajo. Sobre la mano derecha ligó una tanda exigente y el toro lo acusó rajándose del todo. Una oreja de las que no hacen daño a la vista. Iba Roca Rey por las dos del sexto a ver si repetía puerta. Comenzó con muletazos por alto sin faltar uno mirando al tendido. Populismo que cuela en los tendidos. El toro de Victoriano del Río no se emplea lo más mínimo y es ahora cuando el torero le echa contundencia a su labor sin dejarse un solo esfuerzo especialmente sobre la mano izquierda. Después del espadazo y un descabello se piden desaforadamente las dos orejas. Se corta una que hace perfecta sintonía con lo visto.


A nadie le conmovió la reaparición en Sevilla de Sebastián Castella. Es como si nunca se hubiese ido. Y en medio de tanta indiferencia su labor no pasó de discreta. Ante su primero, un toro a la huída, el francés se empeñó hasta conseguir unos derechazos con sacacorchos. El cuarto apenas pudo robar unos derechazos al manso que además se defendía de lo lindo.


Juan Ortega repite su larga historia de silencios en todas sus actuaciones
. Ayer no cambió este resultado. de su labor ante un lote a la defensiva recordamos los muletazos de inicio al quinto. Preciosos. de cartel. Y ya no hay nada más. Un lote deslucido. Como el de Roca Rey. La diferencia es que el perauano cortó dos orejas y el sevillano se fue en blanco de la feria.

miércoles, 26 de abril de 2023

Morante de la Puebla por los siglos de los siglos.

 


Dos orejas y rabo, Puerta del Príncipe: Morante se encarama en lo más alto de la Historia con una tarde de leyenda en Sevilla

El diestro ha cortado un rabo 52 años después en Sevilla

Era de justicia. Morante de la Puebla iba tejiendo este año una feria de abril antológica. Sin embargo y de forma sorprendente iba encontrando a la vez cierta cicatería a la hora de los trofeos. Alguna oreja casi a la fuerza y cierta frialdad del mismo público que durante años lo ha tenido en los altares de sus preferencias. Por eso el rabo cortado en la Maestranza, además de histórico, es de justicia. No es fácil, a la hora de una crónica sobre lo que vimos en el ruedo sevillano, retratar exactamente la dimensión del toreo que inmortalizó aquí José Antonio Morante de la Puebla

Con el primero de la tarde Morante ya había lanceado a la verónica con una cadencia y una hondura inmensas, antológicas. Y solo una tanda de derechazos muy relajados pudo sacar en limpio de un toro que se apagó muy pronto. Pero Morante estaba viviendo la tarde de su vida y un quite por chicuelinas de cartel y una media para recordar en el primer toro de Juan Ortega nos confirmaba las sensaciones que ya toda la plaza iba viviendo, como si se esperara algo muy grande. Grande no, histórico lo que vivimos en el cuarto toro.

Con el capote unas tafalleras larguísimas, una preciosa larga cordobesa, la auténtica, y después de dos soberbias medias verónicas de Urdiales en su quite no quiso Morante dejar de dar la réplica y lo hizo en unas gaoneras antológicas. Era solo el aperitivo del gran banquete del toreo de muleta que llegaría a continuación. Inenarrables los naturales en los que citar, templar y mandar nunca fueron tan de verdad. Trazo largo, muleta tersa, hondura sublime en cada muletazo trayendo al toro literalmente cosido en el engaño. Todo muy de verdad, cargando la suerte y redimiéndonos de tanto muletazo mentiroso que impera en este tiempo. Y no faltaría en este banquete el toreo sobre la mano derecha igualmente antológico que puso la Maestranza en pié. Naturales a pié junto sublimes para cerrar esta cumbre de la tauromaquia y ratificarla con una gran estocada. Sevilla enloquecía con Morante y llegaban los máximos trofeos, esas dos orejas ¡ y un rabo !. Por supuesto salida por la Puerta del Príncipe. Si, Morante de la Puebla por los siglos de los siglos.

domingo, 23 de abril de 2023

El toreo de siempre...

 Un gran espectáculo con cuatro toros de juego soberbio


Una tarde de toros en la que todo giraba en torno a la autenticidad, sin cuentos. Y es que Victorino echó seis toros entre los que hubo calidad, temple en la embestida como en los mejores tiempos de la casa sin que faltaran dos toros, 2º y 6º, pidiendo los papeles y sacando esa casta fiera que forma parte de la leyenda. Ya era hora de una corrida de Victorino reverdeciendo viejos triunfos A las embestidas templadas de los victorinos respondieron los tres espadas con el temple de sus muletas. 

El Cid que reaparecía, no sin mucho y justificado excepticismo por parte de los aficionados, fue recibido con cariño y obligado a saludar después del paseíllo. Y como en los tiempos de sus mejores tardes con esta ganadería el torero de Salteras utilizó su izquierda para cuajar en el cuarto toro dos tandas de naturales que nos recordaban al mejor Cid. Ya había dejado chispazos en su primero pero ha sido en este cuarto donde ha justificado esta reaparición. Además esta vez la espada no ha sido su cruz y dejó una estocada arriba para cortar una oreja que le sabe a gloria.

Manuel Escribano se la jugó sin cuento ante las embestidas del segundo que rebañaba de lo lindo quedándose debajo a la salida de cada muletazo. Escribano no se amilanó ante la saña del toro. Una faena de enorme mérito. Sin embargo en Patatero, lidiado en quinto lugar, iba a tener la compensación ante las dificultades de su primer toro. Este victorino de embestida en cámara lenta por un pitón derecho de ensueño. Había, pues, que estar a la altura y Escribano respondió con derechazos de infinita lentitud. No era fácil responder a esa embestida con la hondura que alcanzaron los redondos del toreo de Gerena. Por el pitón izquierdo el toro se templaba mucho menos por lo que todo lo bueno giraba en torno al toreo sobre la mano derecha. No falló con la espada y las dos orejas hacen justicia al torero hacen justicia, no como otras que se regalan a las figuras de moda...

Emilio de Justo fue limando por bajo la embestida encastada del tercero hasta templarla en tandas de naturales cargando la suerte y componiendo por derecho cada muletazo. Todo en el terreno de la autenticidad. Una faena rotunda rematada con un espadazo desprendido y una oreja de peso para este torero que parece afortunadamente recuperado física y mentalmente de la muy grave cogida de aquella inoportuna encerrona de marzo del 22 en Madrid. Y precisamente la exigencia del sexto, que pedía los papeles por el pitón izquierdo, midió de verdad esa recuperación. De Justo se la jugó venciendo por el pitón derecho las asperezas del toro y arriesgando de ante la saña del pitón izquierdo. Con la espada se le fue, probablemente, otra oreja aunque sale fortalecido de la victorinada. 

Real Maestranza. Cuarta corrida. Casi lleno . Toros de Victorino Martin (7), muy en el tipo de la casa, tuvieron calidad en general mientras 2º y 6º sacaron a relucir las dificultades de su encaste. Al quinto, de nombre Patatero, se le dio una exagerada vuelta al ruedo. El Cid (7), de tabaco y oro. Estocada trasera y caída y descabello (vuelta). Estocada (una oreja). Manuel Escribano (8) de azul soraya y azabache. Estocada trasera (saludos). Estocada. Un aviso (dos orejas). Emilio de Justo (7), de corinto y azabache. Estocada desprendida (una oreja). Dos pinchazos y estocada. Un aviso (ovación

sábado, 22 de abril de 2023

Populachera maestranza...

 


Después del zambombazo de Daniel Luque en la tarde del jueves llegaban  las llamadas figuras, concretamente Manzanares y Roca Rey con Urdiales por delante. O sea después de una tarde a escondidas pero que ha sido el marco de una faena para recordar llegaba el turno de los carteles "finos", los de aluvión, y se cumplió la tradición, o sea que el público de gin tonic festejó casi todo y sacó a Roca Rey por la Puerta del Príncipe, ¡ ni más ni menos! .

Por supuesto, entre lo de Daniel Luque del jueves y los del peruano ayer hay un abismo, el del toreo. Luque tuvo grandeza, Roca Rey ha echado mano del populismo y ha acertado con el acero. Con esos argumentos se ha bastado para este triunfo con una Puerta del Príncipe populachera. Las dos faenas de Roca han sido un calco. Faenas deslavazadas en las que de pronto se centraba para templar y ligar en escasos muletazos y luego forzaba muy acelerado entre trompicones.


Por supuesto que no faltó el inicio de faena de rodillas en el sexto, los cambiados por la espalda y su fácil conexión con un público forofo. No lo castigó ni lo mínimo en el caballo, quedando entero el medio toro .Es decir, Roca en su versión original. Claro que con la espada se va como una fiera y ese argumento tiene mucho peso en el toreo, lo ha tenido eternamente. A la faena le faltaba ese pellizco, esa trascendencia de acontecimiento que deben tener las faenas de doble premio en cosos como Sevilla. Hay que reconocerlo ,  la oreja del tercer toro fue de tómbola diocesana y las dos del sexto un disparate populachero. No será de las de recordar.


Lo mejor un gran Antonio Chacón que clavó dos soberbios pares, levantando al público en sus asientos y haciendo sonar la música.

Diego Urdiales ni se manchó ante un lote morucho. El de Arnedo anduvo como el que lava y en efecto, se lavó las manos. Manzanares anda en franco declive. Se llevó el mejor lote y apenas pudo dejar muletazos metiendo pico descaradamente sin centrarse nunca. Con la espada, uno de sus puntos fuertes, anda sin sitio.


Toros de Núñez del Cuvillo, justos de presentación, nobles, sosos, blandos, descastados y, en general, cumplidores en los caballos.

Diego Urdiales: estocada (silencio); pinchazo y estocada (silencio).

José María Manzanares: dos pinchazos, estocada trasera y un descabello (silencio); metisaca, pinchazo y dos descabellos _aviso_ y seis descabellos (silencio).

Roca Rey: estocada algo caída (oreja); estocada (dos orejas). Salió a hombros por la Puerta del Príncipe

Plaza de La Maestranza. 21 de abril. Quinta corrida de abono. Lleno de ‘no hay billetes’.


viernes, 8 de julio de 2022

En la tarde del centenario el toreo bueno, de Morante

 


 Pamplona. Tercera corrida. Lleno. Toros de Núñez del Cuvillo y un toro para rejones de El Capea (5), muy serios de presentación, de capas variadas, con más movilidad que casta. Pablo Hermoso de Mendoza (7). Rejón de muerte (dos orejas). Morante de la Puebla (7), de grana e hilo blanco y taleguilla blanca. Estocada corta desprendida (saludos). Bajonazo (una oreja).El Juli (5), de azul marino y oro. Estocada trasera y caída (una oreja).Estocada caída (una oreja). Roca Rey (6), de blanco y oro. Estocada y descabello. Un aviso (dos orejas). Pinchazo y estocada delantera (una oreja)

La corrida del centenario de la plaza. Desde aquel 7 de julio de 1922 hasta el día de hoy se ha escrito en el ruedo de Pamplona todo un capítulo de la historia del toreo. Un capítulo que no termina y que en esta época de languidez de la fiesta la fuerza de los sanfermines mantienen y van a mantener en pie el espectáculo del toro. Claro que la centenaria plaza tiene precisamente en el toro, en el encierro, una parte muy importante de su propia supervivencia. Y en una tarde de especial significado histórico se anunciaba un cartel con mucha fuerza. Y no faltó, como era de esperar, la abundante cosecha de orejas, nada menos que ocho. En esta inflación de trofeos, en esta maraña de eufórico triunfalismo, hay que rescatar dos protagonistas de verdad. Si, Morante de la Puebla y Pablo Hermoso de Mendoza. Morante ha estado exquisito en sus dos toreos. Impecable en el planteamiento de su faena al primero, un toro ayuno de casta pero un bondadoso colaborador al que el de la Puebla templó con reposo, especialmente por el pitón derecho. Detalles como los ayudados por alto y el pase de trinchera. Una estocada corta para el final. Oiga, ni caso. Apenas pudo salir a saludar.

Claro, no se tiró de rodillas, no abusó de la gesticulación a la salida de los muletazos. Y aquí del toreo bueno apenas se enteran. Si, algo se enteraron en el cuarto, faltaría más porque no se puede hacer el toreo con mayor pureza, mayor reposo, mayor hondura que lo desplegado en toda la faena de Morante, en redondos y naturales. Por desgracia un espadazo en los bajos no era lo que merecía tanta armonía y tanta torería. Pero hubo una oreja. Pura casquería que no honra el toreo bueno.

La otra cara de lo bueno de ayer la del despliegue de auténtico toreo a caballo de Pablo Hermoso de Mendoza. Impecable en los encuentros, batiendo en el terreno de la verdad cuando quebraba en la cara del toro. Clavando siempre al estribo, utilizando la grupa como muleta y fulminando con un gran rejón de muerte al noble toro del Niño de la Capea. Esas dos orejas, de las que que nunca se discuten.

Pero la cosecha de orejas la recolectaron entre El Juli y Roca Rey. Julián se esmeró en una labor en la que estuvo entregado entregado a los muletazos docenas, algunos como una tanda sobre la mano derecha a su primer toro muy poderosos pero también abundaron los trallazos y en especial en el toreo al natural que ayer no salió a este torero. Orejita y orejita para una salida en hombros muy barata

lunes, 5 de julio de 2021

Zambombazo de Emilio de Justo en Madrid

  Tremenda corrida de Victoriano del Río, con "Duende", un gran toro.


El mano a mano programado en la llamada Corrida de la Cultura ha sido en realidad un monólogo de Emilio de Justo que se ha crecido para que todo le fuera saliendo de acuerdo a su concepción del toreo, siempre sobre la base de una gran pureza en la interpretación de las suertes y sin darse una sola ventaja. Ha tenido de su parte un lote para saciar su hambre de triunfo en Madrid. ¡Y de que manera los ha conseguido!

Se plantó con firmeza ante su primero, que embestía con la carita arriba pero al que De Justro fue encontrando la distancia y el temple. Entendió que el pitón bueno era el izquierdo y cuajó la suerte al natural siempre cruzado, rematando a la cadera y en algún momento hasta se permitió algún momento exquisito, totalmente relajado. Con una oreja, a pesar de la estocada caída, comenzó la cosecha de trofeos, que aumentaría con las dos orejas del gran Duende un toro excepcional para la muleta.


No estaba a la altura del toro en los derechazos excesivamente forzado y veloz pero supo corregir a tiempo cuando se echó la muleta a la mano izquierda e inició un recital por naturales, llegando al culmen cuando se relajó para una sinfonía de virtuoso. Con el público entregado dejó un espadazo letal. Ya era el amo de la tarde Pero quedaba lo mejor ante el impresionante sexto de la tarde, un toro de inmenso trapío pero sin malas "ideas". De Justo lo entendió y sin violentar al animal llegó al cénit de su tarde en lps redondos y los naturales. Esta vez abundó la exquisitez sobre la cantidad. Lo bueno y caro en su justa medida. Con las dos orejas casi en el esportón necesitó de tres descabellos y no pudo pasear los trofeos. Pero había dado un zambombazo en Madrid, en la mejor tarde de su carrera